Absurdo se predica de lo contradictorio, de lo que carece de sentido o razón; así es un calificativo que deviene adecuado a multitud de discursos y acciones que, no obstante, se mantienen como pautas sociales recomendables.
Categoría: Anagramas
El trasiego y la intensidad de un conflicto político y público pueden acabar generando la pasividad por desbordamiento y saturación mental del ciudadano ante tanta incertidumbre prolongada. Algunos –agotados-esperan lo que sea que deba acontecer casi desconectados del día a día, para rebajar su nivel de ansiedad. Esta actitud de supervivencia psíquica evidencia carencia de
Existimos arraigados al tiempo, que devendrá historia e histórico, como anegados en tierras movedizas de las que es difícil reflotar. Y serán generaciones póstumas que construirán el relato de lo que hemos sido, aunque acaso nunca sabrán lo que somos: diversidad asfixiada por aconteceres indeseables e impuestos desde el poder de los que gobiernan y
El tiempo es un constructo revalorado en la era digital, en cuanto sus posibilidades de fragmentación y manipulación se multiplican. Obviamente, la concepción cultural también queda dinamitada.
Revoleteo de mariposas sin alas, ríos crecientes sin agua. El acontecer cambiando la apariencia de cuanto conocíamos de la naturaleza, es altamente impactante. No es así con lo humano, suceda lo que sea disponemos de justificación.
Desgastada la vida ¿para qué enzarzarnos contra la natural decadencia de lo que ya no puede subsistir? La mente se extravía por los recodos complejos del tiempo. El cuerpo reclama su derecho a decrecer. Somos necios hasta para aceptar la evidencia de nuestra naturaleza finita.
Apelar al sentido común es el recurso de quien se quedó sin argumentos. No hay común forma de razonar cuando las emociones se han desparramado por la cadena de argumentaciones. Incapaces de lo que constituye un diálogo, y no dos monólogos de sordos, acuden al sentido común tal cual, como si hubiese algo de tal
Crónica de una muerte anunciada: 155 y DUI o bien DUI y 155, aunque el orden de factores no altere el producto, sabemos que unos afirmarán una sucesión, y otros, otra. Reitero que el diálogo fue siempre una ficción en cuanto el punto de partida de E: unidad de España era irrenunciable y el de
A la edad en que parece haber caducado hasta la vida, merece detenerse y ser testigo aún ante dos eventos: la espontaneidad sincera e ingenua de un niño y su extrema facilidad para regalar sonrisas al viento que sopla, y la reluciente ilusión de un adolescente ante una cita esperada, con el glamour de que
La sensación flotante e incierta del tiempo se adquiere cuando el cerebro no es capaz de retener hechos inmediatos o mediatos. Los días fluctúan como vagos reflejos blanquecinos, vacíos por falta de distinción y el presente es una etérea medida de la que solo posees certeza en el ahora. La mañana del día, ayer se