La socialdemocracia mediante el Estado del Bienestar logró encarnar la abstracción del Bien Común -que nunca alcanzaba a los más necesitados- en cada individuo desposeído, invirtiendo relativamente la jerarquización social en el reparto de la riqueza. Esa conversión tiene lugar en un contexto cultural que se denominó con el tiempo postmodernidad y cuyo principio, tras
ARTÍCULO APARECIDO EN LA REVISTA «POLISEMIA» EDICIÓN DE OCTUBRE 2019
Muchas y muchos –desearía poder decir todos– estamos consternados por la sentencia de la “Manada de Manresa”. A modo de recordatorio o para los que leáis estas líneas desde fuera de España, reproduzco un fragmento publicado por el periódico El Mundo (31-10-19)[1]: La Audiencia de Barcelona ha condenado a penas de entre 10 y 12
A una semana de las elecciones generales el panorama es patético. La irresponsabilidad de la clase política se trasluce en haberse desentendido de los problemas reales de la ciudadanía, como por ejemplo: la alarmante igualdad entre los sueldos medios y los alquileres, el paro, la falta de futuro que azota no solo a los trabajadores
Desnutrirnos de desafecto, ignorancia e indiferencia es semejante a horadar una concavidad destinada a ser una siniestra oquedad sin culminación posible. Un algo gestado para la vacuidad, cuyo horizonte es ser absorbido sin condescendencia, por súplicas o ruegos, hasta devenir aquello que, de entrada, condicionó y posibilitó su leve estar. El tremebundo acto de asumirnos
No cualquiera rezuma por sus poros sentimientos que espejean emociones ajenas. La hipersensibilidad de algunas personas, que pueden por ello incluso experimentar algún tipo de sinestesia, constituye un valor añadido ninguneado en una cultura que estimula la intensidad del placer como un fenómeno individual, centrado en el yo para su regodeo. La última aseveración, que
Si de súbito nos azota una pérdida, cual tsunami devastador y encarnizado, solo resta porfiar; obstinados y aferrados a la convicción de que podemos proseguir la vida. Pero ¿Qué vida es esa que lacerante nos desalma, descuajándonos doblemente y nos expele a una escupidera putrefacta? Pues, o bien una vida en toda su profunda polaridad
Aristides Naranjo un poeta y actor interpretando su poemario «Fiebre Vital». Imprescindible!!!!
Originalmente publicado en Polisemia Revista cultural:
En la edición del mes de octubre exploramos la pluralidad de significados de la palabra PROFANACIÓN. Podrán encontrar dos ensayos y ocho cuentos para leer esta noche de brujas. https://issuu.com/polisemiarevista/docs/proffin
Se encoge cuanto nos constituye evaporándose, como una fumarada abrupta, súbita, inesperada. Ese vaho va trashumando tenuemente, con firmeza. No es un gesto, ni un requiebro equívoco para ladearnos y culminar sorpresivamente aduciendo que no era más que una chanza. Es el acontecer mismo, lo único que propiamente nos pertenecía –aunque lo ignorábamos-, imbricado en






