El tiempo perdido

Ningún tiempo es perdido, entendido como período infértil, en blanco. Todo cuanto aconteció, hicimos o quisimos, pasivamente, reducirnos a reacción, fue necesario para constituir quién somos. Obviamente, no hay tiempos determinados, pudimos ocuparlo de formas diversas con nuestras decisiones y acciones –sin menospreciar las limitaciones- pero una vez sustanciado, no podemos dar cuenta de nosotros

Seguir leyendo

Imprescindibles

Cualquiera puede abatirse en el trasiego cotidiano acelerado y exigente. Si, además, pretende ahondar y cultivar su interioridad con el coraje de la autenticidad, no es preciso que ningún caritativo ajeno lo remache con una puya letal. Sustentar la vida, en esta doble vertiente antagónica, es condición suficiente para abandonar, o en algunos casos para

Seguir leyendo