La comunicación no verbal trasluce, principalmente, estados emocionales, sentimientos, que suscita la presencia y la interacción con el Otro. Constituye el contenido latente de nuestro lenguaje, algo que se asemeja a ese gesto espontáneo que brota de nuestro deseo y que la voluntad oprimida y por decoro repime verbalizar: el auténtico querer, sentir, padecer, desear.
La primavera se ha impuesto en Barcelona, aún hay algo que se impone por sí mismo sin que nadie lo decida; florecen colores diversos combinados con un gusto estético que brota de la espontaneidad de la vida, por sí sola, sin intrigas. Insisto, es conveniente disfrutar de lo que acontece sin la mano (in)visible del
Hay una burbujeante demanda interna, y alguna externa, de borbotear cuanto sé que he vivido. Y, lo sé, porque lo siento, lo llevo grabado -para bien y para mal- en las conexiones neuronales que esas experiencias surcaron en mi cerebro. A veces, nos consideramos demasiado importantes; necesitamos un golpe de lo real para redescubrirnos continuamente
La manera más apropiada de aproximarnos a la novela de Félix Rueda es atender a la sinopsis: Maldito espejo pretende ser una novela pedagógica sobre la vida en pareja, un reflejo de la existencia de centenares o miles de personas que conviven, todas distintas, pero todas con elementos comunes que nos recordarán nuestras propias relaciones
El sentido del humor es una sensibilidad desdramatizadora de la existencia que nos permite distanciarnos de nosotros y de cuanto sucede para transformar lingüísticamente -la vertiente lingüística del humor es clave- lo dañino en algo que produce risas, inclusive carcajadas. No estamos hablando de frivolidad, sino que, habiendo extraído la vivencia de las propias entrañas,
El cristal de la terraza irradia el calor de los rayos del sol, avisándome de que la primavera se ha intensificado tanto que ya casi parece ser verano. Hay estaciones que parecen haberse minimizado y otras ampliado, como si asistiésemos a una batalla meteorológica. Intento mirar, pero me deslumbra la luz y veo menos que
Hay temas sobre los que parece oportuno escribir, pero me producen una extrema pereza hacerlo. Quizás porque entiendo que nos hallamos en un extremo radicalizado en oposición a lo que durante años se sostuvo, y aún se sostiene en muchos países, y me resulta inútil entrar en disquisiciones que considero modas, aunque solo sea por
En la aparente y engañosa quietud que alcanza la existencia, a veces, las vísceras explosionan, nada se halla en el lugar que le habíamos atribuido, buscando esa quietud que nos encalma. Agazaparnos a la apariencia tan solo contribuye a una revuelta interior sin precedentes, o con ellos ya en el olvido. La única opción es









