Etiqueta: libertad

Libertad y dignidad

Inmersos en un devenir perpetuo que no concede descanso, nos transformamos en autómatas que reaccionan al alud de intensos estímulos, de origen privado o público. Esa sutil confusión que la manipulación de las nuevas tecnologías ha suscitado entre la intimidad y la libertad. Sin duda, para confundir lo relevante con la  esfera emocional e  intervenir

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El abismo de la libertad

Si Pitágoras ya vislumbró en su teorema sobre el triángulo rectángulo una relación de proporcionalidad, fue porque debería por justicia y armonía reinar tal equivalencia en el mundo, como microcosmos. Pero, más allá de las teorías matemáticas o geométricas, de tantos, ni observamos proporcionalidad, ni equivalencias, ni por tanto justicia alguna, porque hace ya que

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Weininger.citas

“…solo aquel que está marcado por la legitimidad empírica siente la necesidad de liberarse de ella. La causalidad es entendida, reconocida y establecida por la libertad. El criminal no reconoce la causalidad, quiere quebrantarla: quiere quedar libre de repente, por ejemplo, de una joroba de una cojera: en tan escasa medida reconoce el hecho. Solo

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«La rebelión de las masas»

“En rigor, la masa puede definirse, como hecho psicológico, sin necesidad de esperar a que aparezcan los individuos en aglomeración. Delante de una sola persona podemos saber si es masa o no. Masa es todo aquel que no se valora a sí mismo –en bien o en mal- por razones especiales, sino que se siente

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Fidelidades e Ideas

Tendemos a presuponer que aquellos con los que compartimos afectos y pensamientos en muchos aspectos de la vida, son siempre armónicos en todo parecer con nosotros. Cierto es, que la edad nos aleja con premura de esta tierna ingenuidad. Los vínculos de amistad presuponen fidelidades que nada tienen que ver con las ideas, aunque claro

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Neuronas moldeadas

Cuando los dedos de las manos se asemejan a gusanos que culebrean desnortados y no hay casi margen de dominio sobre ese movimiento caprichoso, empezamos a alertarnos respecto de cuántos gestos realizamos sin intervención de nuestra voluntad, por aleteo azaroso de conexiones neuronales externamente moldeadas. Si es así, ¿dónde reside la libertad?