Nunca dejamos de conjugarnos en gerundio, como un siendo, porque hay en nosotros tantos aspectos pendientes por atender, que solo el agotamiento nos indica el cese y lo que definitivamente somos: Verbos en presente, sustanciados y listos para el trayecto final.
Etiqueta: Muerte
Frente al mar, la muerte es un plácido horizonte en el que desintegrarse silenciosa y sigilosamente. Una invitación explícita a naufragar irónicamente, con un guiño, una sonrisa y un suspiro de liberación acompasado.
Si se comunica el advenimiento de una muerte certera y esta se va dilatando, con oscilaciones que originan una duda razonable sobre ese final, el duelo iniciado se cortocircuita, las emociones se tropiezan al circular en sentido contrario y empiezas a cuestionarte si es un sueño o si, como dijo Calderón, toda la vida es
Solo quien cree que pudiera haber un infierno para los auténticos culpables, es decir, aquellos de mala voluntad, temen morir. Los que viven con una conciencia reposada, aunque tal vez ignorados, o los que no creen en justicia cósmica alguna, sino en la simple transformación de la materia inerte, asumen que no hay infierno mayor
Mientras sigue sucediendo lo que ya es habitual, por doquier, sin que nada altere el ritmo de nuestro pestañeo, y la rutina interiorizada nos haga sucumbir en la absoluta indiferencia, alguien, en algún lugar triunfa, y otros mueren. Mientras nos aderecen el cerebro con indignaciones políticas locales, al uso y nada sustanciales en cuanto a
Si aquello que denominamos Ser, que algunos entienden como algo inapelable e inefable “ubicado” más allá de lo existente, pudiera darse como contraposición en cada particular existente –sin el cual no sería propiamente- las elucubraciones, sobre lo que sucede tras la muerte, se simplificarían. Cierto es que la aceptación de un final abrupto y sin
Nos pasamos la vida pronunciando palabras escritas de otro puño y letra, viendo a través de otros ojos y aceptando esa visión ciegamente, entonando e identificándonos con emotivas melodías que hablan sobre los sentimientos de otra persona. Nos pasamos la vida viviendo vidas ajenas. Cuando llega el enfrentamiento cara a cara con el gélido e
Tozuda y reiterativa, la parca merodea en lugares comunes que ya no podemos eludir, porque cada edad tiene sus afanes y sus porqués. Y, a pesar de que todo empeño es efímero y toda cuestión incontestable, provistos de resortes, como se nos supone, no podemos más que afrontar con la mirada alzada el reto que
Tozuda y reiterativa, la parca merodea en lugares comunes que ya no podemos eludir, porque cada edad tiene sus afanes y sus porqués. Y, a pesar de que todo empeño es efímero y toda cuestión incontestable, provistos de resortes, como se nos supone, no podemos más que afrontar con la mirada alzada el reto que
Quien no se ve capaz de afrontar los escasísimos momentos decisivos de la vida, tiembla permanentemente solo de pensarlos.