La responsabilidad de escribir

No hay comentarios

Añoro ese sosiego, esa calma, ese desierto que conforman un lecho de silencio y soledad, desde el cual es posible contactar con la propia interioridad para esparcir la mirada al mundo. Erigirme desde una atalaya que me posicione como observadora atenta del acontecer, para  escudriñarlo, deshojarlo y restituir, aunque sea desde el discurso, una alternativa posible que humanice este estado de naturaleza –que no es otro que la condición cultural- que nunca hemos, ciertamente, abandonado.

Porque se puede escribir desde motivaciones diversas, pero no podemos obviar la exigencia de devastar lo que esclaviza mediante la contundencia de las palabras, ni inhibirnos del sufrimiento que nos rodea y de la posibilidad que poseemos algunos de ser el eco descarnado de los que aúllan, en el más absoluto silencio y ninguneo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s