Autor: Ana de Lacalle

Desear

Quien renuncia a desear se entierra lentamente en la desesperanza y la nada, porque los deseos son impulsos vitales que nos hacen sentirnos y querernos vivos para la consecución de lo anhelado. Si nos avezamos a la renuncia moralista –en ocasiones nada sustentada éticamente- vamos adentrándonos en la caverna donde aguardan los despedazados.

Soñando

Nuestra consciencia lidia por sustentar un relato coherente que nos permita dormir. Y es, ese estado, precisamente el que boicotea todo el afán, sacudiendo las falsas raíces del decir premeditado. Los sueños, como representaciones espontáneas de la mente, constituyen la voladura de todo discurso ajeno a las profundidades del yo. El soñar es, a veces,

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La sentencia a la Manada

Poco queda decir sobre la sentencia dictada en el juicio a la Manada, cuando apenas han transcurrido veinticuatro horas, porque la explosión social que ha provocado llenó plazas y calles de muchas ciudades del Estado. Quizás, podamos sugerir que la víctima ha tenido una defensa “dudosa”, atendiendo a las declaraciones de la misma durante el

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