La fragilidad es una sombra extensa que nos alerta con su presencia de la escasa consistencia que posee una existencia que se agota en su propio perímetro. Estamos sujetos a decaer por la debilidad que nos genera la falta de motivos, individuos de alambre moldeable por avatares externos.
Autor: Ana de Lacalle
No hay mazazo más perturbador que el conflicto con quien se ha cobijado en el vientre, porque a más amor, más dolor, y de manera equivalente no hay amor más ilimitado que el materno. Aunque la cautela y la prudencia deben asistir una estimación que por desmedida, asfixia a quien no puede crecer sin desvincularse
Recuperando post del anterior blog 3JUN2015 publicado en FILO-LOGOS DECADENTE Como todo ser vivo el hombre nació para morir, pero entre vida y muerte se interpuso la conciencia y lo hizo humano. Ahí, se despliega el conflicto de la existencia, que desesperadamente exige un sentido que exceda lo mediocremente biológico. Ahí, nace lo humano, se inicia
Si no hay sentido trascendente de la existencia, más que el que uno quiera atribuirle, y ésta consiste en vivir, y, a su vez, la vida es una larga travesía entrecortada por obstáculos, deberíamos respetar el derecho a decidir sobre la perdurabilidad de la propia existencia, sin ser objeto de juicios de moralistas ignorantes.
Aquel que espera al otro en el barrizal fangoso de la ambigüedad, tal vez no halle a nadie dispuesto a sucumbir en el desatino infinito de lo dicho y actuado. Solo puede exigirse lo que se ofrece y da.
La comunicación es inviable ante el silencio opaco de quien no desea ser interpelado.
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La indiferencia no es ni menosprecio, sino la actitud de quien no se inmuta ante la presencia ajena; deviene así el peor de los tratos, la absoluta nada mostrada al gesto del otro.
La divergencia y la fractura político-social gestada en Catalunya hace inviable la investidura de un presidente de consenso que pueda ser representativo de todos los catalanes, a no ser que busquemos un espécimen que sea capaz de ser, sin resquebrajarse, simultáneamente independentista y, como se ha denominado, unionista. Cualquiera que desee situarse en una posición
Israel justifica las matanzas de palestinos aduciendo que se enfrentan a terroristas. Aunque curiosamente sean portadores del terror personas desarmadas que rudimentariamente intentan defenderse de fuego real lanzado por francotiradores. Es tremendamente paradójico, pero tristemente humano, que un pueblo perseguido pase a ser el verdugo de otro pueblo. Como si una masacre sin escrúpulos –la