a través de En el umbral Clica enlace para ver post diciembre 2015
Autor: Ana de Lacalle
El fracaso es la manera en que interiorizamos un acontecimiento. No hay que negar que existan objetivos que no logramos culminar, que haya otros que sí. Pero que los hechos externos deriven en que un sujeto “sea” un fracasado, depende de la metabolización interna que hacemos de los hechos, y en gran medida de la
De cuanto supimos restan sombras, de cuanto sabemos algo de confusión, será porque el auténtico saber se halla enraizado en la experiencia emocional de cada sujeto, los demás se volatizan con el tiempo.
Lo que esperamos de los otros se aparece en sus rostros como una exigencia asfixiante.
-Tengo que hablar contigo. ¿De qué? De la relación contigo. –Vale me lo apunto. ¿Cómo lo has apuntado? Con un bolígrafo. ¡IMPRESIONANTE!
a través de Del declive a la muerte de lo Sagrado Clica enlace para ver post de abril de 2016
Divagamos somnolientos con unas manos prohibidas que desinhibiéndose se posarán como un ungüento de seda acaronando las nuestras. Será ese el instante decisivo, en que le seguirá un abrazo contenido, un reconocimiento facial íntimo y un beso infinito teñido de una ternura inefable. Y tras ese deseo realizado, todo tenderá al final. Porque podemos fantasear
La traición se produce tras una demanda de lealtad sacrificada; pero si esa supuesta lealtad surge del imaginario del sujeto sin el reconocimiento de los otros se sentirá en algún momento traicionado, cuando de facto no hay traición sino usurpación de un liderazgo de manera ilegítima. A pesar de ello el supuesto traicionado se sentirá
Sometemos lo benigno a sospecha por si hubiera gato encerrado, aguardando un despiste para desgarrarnos. Es una forma tensa y angustiosa de enfrentarse a la vida, aquella aprendida tras constatar tanto engaño, gestado por impostores, embaucadores, tramposos y estafadores.
El viento arrasa indiscriminadamente con todo lo que sale a su paso, algo así como el neocapitalismo.