Autor: Ana de Lacalle

Memoria

Es más difícil recordar el instante álgido en que te trituraba el dolor físico que el momento en que lo hiciera el emocional. Acaso, por naturaleza la memoria no retiene con fidelidad más que experiencias de tipo emocional que diseñan los mapas vitales. O, quien sabe si tal vez retenemos y rememoramos el dolor más

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Transtorno de ambigüedad

En esta sociedad del instante, la rapidez y la eficacia donde simultáneamente se produce una falta de Trabajo para un sector importante de la población, está teniendo lugar un fenómeno paradójico, casi antitético que agudiza aún más la Sociedad dual de la que se viene hablando. No estamos, ya solo, ante una disgregación económica y

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Quirófano

Tras un encuentro fugaz con un anestesista en el quirófano, que se ausenta porque le suena el móvil y se desvanece su nombre, porque ya no me anestesia, según debe marcar el protocolo y la ética profesional, me siento de nuevo ante el portátil, con solo una mano; y una experiencia tortuosa, que linda con

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Oración del ateo

Padre impuesto que acaso seas en el cielo, No sea en vano tu  nombre y Descríbenos claramente tu reino, Para discernir si queremos que se haga tu voluntad Aquí en la tierra, como en tu supuesto cielo. Muestra tu legitimidad para perdonar nuestros pecados, Y nosotros consideraremos si merecen los otros ser perdonados. Que tu

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Los siniestros y el mal

Los siniestros, frívolos y tendenciosos, son propensos a lo funesto porque  embisten al otro a realizarlo. Solo desde la distancia, se puede banalizar el mal (aunque Arendt considerara otras circunstancias) ya que hundido en las aguas pantanosas de su realidad, provoca desconcierto, pavor, desata el instinto de supervivencia y el absurdo de toda guerra. Tan

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Defunción o salvajismo de Dios

No es mérito alguno preguntarse por la historia que aún nos queda por escribir y augurar un estrecho margen por el que parece que pueden derivar, principalmente, los acontecimientos. Como ya advirtió Yeats[1]:             “(…) después de nuestros versos             Después de todo nuestro tenue color             Y nuestro ritmo nervioso…             ¿Qué más es

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