Habitamos un mundo fracturado en dos: el conjunto de países en los que los individuos luchan por la supervivencia por pobreza estructural o por conflictos bélicos y aquellos en los que el eje, aparentemente, es el bienestar de los individuos. Esta simplificación puede ser útil para entender que hay una parte del mundo, los que
Autor: Ana de Lacalle
El uso cotidiano que hacemos del término verdad, lejano de la estricta rigurosidad científica, mantiene implícito que el enunciado que formulamos se corresponde con los hechos, las conductas, las emociones manifestadas y en general con lo que podemos observar empíricamente de un modo u otro. Esta correspondencia no está sometida a ningún tipo de escrutinio
Veo a la niña clamar con un llanto sordo: Y a mí ¿Quién me cuida? Miro a la adolescente exigiendo exclusividad. Contemplo a la adulta en la que se convirtió masticar la soledad en el vacío y el olvido. Clavada la indiferencia que percibe en un llanto más explícito, hoy. Y su pregunta, su duda,
Lo radicalmente humano aconteció con la palabra, ya que mediante ella hicimos de la Naturaleza nuestro mundo. Esa representación subjetiva, sentida y percibida que anhelamos conocer y entender, a la vez que paradójicamente lo creamos. Así, asumimos que lo real no es propiamente el mundo, tan solo constituye lo real para nosotros. Un espacio en
Admiro a esos escritores que son capaces de vertebrar una novela que es prácticamente un monólogo, un diálogo mental del personaje consigo mismo. Creo que a lo largo de mi vida he leído algunas, pero la memoria me juega malas pasadas, y ahora solo tengo presentes dos que he leído en estos últimos años -dos







