Vérselas de frente, cara a cara, sin esquivos ni requiebros con la propia fragilidad es un acto de humildad que realizamos por honestidad o, a veces, porque la realidad se impone crudamente. Sometidos como estamos a las inclemencias externas -sucesos, acciones ajenas…- no siempre disponemos de la capacidad de protegernos, reaccionar y evitarnos la erosión
Los que dilucidamos sobre qué es lo real nos complicamos excesivamente el asunto por la deuda cultural con una racionalidad que hoy está en crisis. Me refiero a esa razón que se cree capaz de dar cuenta de todo, antes o después, y que se ve torpedeada por la no-racionalidad del fluir de un mundo,
El artículo que tenéis a continuación de Ricardo Espinoza Lolas está en relación con el publicado anteriormente por Pol Ruiz de Gauna. https://filosofiadelreconocimiento.com/2024/02/28/la-imagen-de-la-mediacion-por-pol-ruiz-de-gauna-en-la-revista-rh-management-rehumanizando-el-management/
Mediante el lenguaje podemos ejercer el poder de manera sutil y sibilina. Es un dispositivo de dominio eficaz porque se generan relatos sobre lo real que calan en los individuos y estos lo interiorizan como lo que es. Por ejemplo: proferir que todos somos iguales es un desiderátum que, por su uso reiterativo por parte
Los boomers, como se nos denomina a los nacidos entre el 1950 y el 1964 aproximadamente, somos una generación que sin haber vivido ni las guerras mundiales, ni la guerra civil española, poseemos conciencia de lo que se derivó de todas ellas y desarrollamos un espíritu revolucionario y contracultural que recuperó la esperanza anulada a
Una parte del feminismo se ha integrado -y de ahí su desintegración- en el movimiento LGTBI. Éste último tiene su razón de ser, sus prioridades y objetivos absolutamente legítimos, pero no son los mismos que los del feminismo porque la cuestión principal es otra. Si diluimos las reivindicaciones en una amalgama difusa lo fundamental pierde









