Etiqueta: Sentido
Hay un torrente voraz de acontecimientos en el mundo que nos desbordan. La voracidad reside no solo en la cantidad de sucesos que perforan nuestra mente, sino en la destructividad de este acontecer. Si hubiese una cantidad ingente, pero la cualidad fuese valorada como beneficiosa, tal vez nuestro estado sería parecido al de quien vive
No nos hunde el dolor, sino la falta de sentido de este. Sin un por qué o un para qué, el sufrimiento se nos hace intolerable. El héroe griego, el mártir cristiano actuaban en pro de un ideal, tenían un propósito por el cual sacrificarse y soportar las fatalidades del mundo y de los hombres.
Desde el momento en el que el dolor físico pasa a formar parte de la cotidianidad de la existencia de un individuo, éste se ve lidiando con la confluencia de un dolor de distinta condición: la corporal y la psíquica. Estamos abordando este nuevo dolor como uno solo, resultado de la materialidad diversa que constituye
Todo se muestra raro, irreconocible. Nada parece ocupar su lugar, ese que le pertenece y sin el cual no sería lo que es. El lugar no es un locus físico, sino el enlace en la red de relaciones sociales que, aun siendo mutable y cambiante, constituye un aspecto de lo que cada cosa es. Nos
Si usamos el término necesario es su sentido estricto, la indagación referida es contingente. Ahora bien, si invertimos la pregunta inicial podríamos afirmar que, para el humano se hace necesaria esta investigación ya que constatada de manera inmediata la presencia de dolor y el sufrimiento, de manera más evidente que su contrario, nos urge entender
El humano es un ser extraño para sí mismo. Habiendo adquirido la conciencia de existir, de estar como cuerpo en un mundo determinado, no reconoce el sentido, el porqué, ni el para qué de una existencia que se desliza a trompicones, con baches y gestos para lidiar con los más perniciosos. Posee la capacidad de
La experiencia no es un encadenamiento de sucesos objetivos que vamos acumulando, sino la interiorización y el sentido que cada individuo da al fluir de su existencia. Así este sentido o esta vivencia -por lo tanto, interpretación de significados- no puede contrastarse con el propósito de dirimir qué sucedió de forma objetiva. Es cierto que
Sabemos, algo es algo, que no hay certezas, porque si así fuese lo probable se habría esfumado de nuestro lenguaje hace tiempo, y, por el contrario, deambulamos entre enunciados proferidos por probabilidad. Y esto último si nos referimos a la ciencia. Desde Hume a Popper, basándose en argumentaciones divergentes, pero no excluyentes, se constató que









