Decía Schopenhauer que “la significación moral de una acción sólo puede radicar en la relación con los otros: solo con respecto a ellos pueden tener valor moral o carácter reprobable (…)”. Es decir, “(…) la compasión es la única fuente de las acciones desinteresadas y por tanto como la verdadera base de la moralidad (…)
Autor: Ana de Lacalle
¿Cuál es ese pequeño lujo sin el que no podrías vivir?
– N.º 18 de Ápeiron Ediciones Monográfico «Zubiri en tiempos de posverdad» https://www.apeironestudiosdefilosofia.com/n%C3%BAmero-18 Editores: Juan Antonio Nicolás y Raúl Linares-Peralta Índice Presentación. Zubiri en tiempos de posverdad Juan Antonio Nicolás…See More Publicación del monográfico «Zubiri en tiempos de posverdad»
Nunca sabrás que tu alma viajaDulcemente refugiada en el fondo de mi corazón,Y que nada, ni el tiempo ni la edad ni otros amores,Impedirá que hayas existido.Ahora la belleza del mundo toma tu rostro,Se alimenta de tu dulzura y se engalana con tu claridad.El lago pensativo al fondo del paisajeMe vuelve a hablar de tu
Imagen extraída de: https://poematrix.com/autores/la-poeta-gotica/poemas/el-bien-y-el-mal No puede garantizarse la presunción ingenua de que nadie desea el mal del otro, si así fuese la maldad sería directamente proporcional a la incompetencia, pero la constatación es que éste presenta un índice de crecimiento superior al conjunto de habitantes de la tierra, por lo tanto la maldad no reside
Nos deslizamos, casi imperceptiblemente, mientras nos vamos de la misma manera actualizando. Y desconocemos cómo seremos, aunque a cierta edad estén echadas casi todas las cartas. Marguerite Yourcenar hablaba del tiempo como ese gran escultor y ciertamente los instantes que van confluyendo van esculpiéndonos de formes diferentes. Solo cabe esperar que mejor, más en sintonía
“Lo real nos indica esa perforación material que nuestra propia animalidad humana lleva a cuestas para ser dicha animalidad, o si queremos lo podemos decir de esta manera por ser animales inteligentes, somos libres, esto es, al ser inteligentes sentimos nuestra propia perforación inespecífica que nos constituye, y a la vez, constituye todo: lo real
Conmigo misma, sino tendría un grave problema….
Una sociedad cuya economía de mercado se basa en la producción y el consumo se organiza alrededor de los individuos productores o consumidores. En su primera cualidad para explotarlos o que ellos se exploten a sí mismos, habiéndolos aleccionado de que no hay otras alternativas; en la segunda cualidad, como consumidor, para que necesite lo
Deambular como ser contingente, como real, por la contingencia misma nos aboca inexorablemente a una incertidumbre que no creemos poder soportar. Educados en las certezas de la racionalidad, sentimos un fracaso vital al apercibirnos como seres, que, siendo prescindibles y azarosos, están aquí, y algo deben decidir y hacer para resistirse a las abruptas andanadas





