Escribimos a base de intuiciones más o menos ingeniosas. Certezas, ninguna. Si las hubiere la indagación habría perdido su razón de ser y con ella, toda producción lingüístico-artística –incluida la ciencia-
Autor: Ana de Lacalle
Hay instantes que exigen decidir casi como concluye una vida. Pero, es tan mínima la probabilidad de que presionados por esos estrechos límites de tiempo seamos capaces de responder como queremos y justamente que, más que oportunidades, deberíamos denominarles trampas interpuestas con argucia.
a través de Epitafio Clica para ver post noviembre 2016
“Lo bueno, si breve, dos veces bueno” decía Gracián. Hoy, por el contrario, me lamentaría de que algo bueno fuese breve, porque hay tal exceso de producción, de todo tipo, fútil e insustancial, que cuando hallamos algo bueno, lo último que queremos es su brevedad. Antes bien, deseamos su despliegue extenso que pueda despertarnos la
¿Deberíamos proferir cánticos a la alegría? Sería una opción. Pero bajo la exigencia, desde la perspectiva de la filosofía, de estar ciegos o vendidos al mejor postor. No contemplo otras alternativas.
Las parodias sostienen su apariencia de veracidad mientras no devengan hiperbólicas.
Si no atendemos al tímido palpitar de un rostro que, sin palabra alguna, despliega poemas trágicos de un vivir que se inicia excesivamente crudo y agrio, ignoramos el principio del mal enredándose como una hiedra en las entrañas de los que vienen a ser, aunque el destino parezca negarles su posibilidad y devengan supervivientes en
Achacamos, en ocasiones, el fracaso de la comunicación a las dificultades en el uso del lenguaje, cuando siendo francos lo que yace es una distancia en los pensamientos que deseamos negar.
a través de Insensibilidad Clicar para ver enlace de marzo de 2017
Una hoja en blanco puede llegar a ser un explosivo o una nimiedad. El mundo está lleno de menudencias gráficas.