Es más difícil no precipitarse al borde del abismo que dejarse engullir por él.
Autor: Ana de Lacalle
No solo de pan vive el hombre; pero necesariamente de pan, reivindicamos hoy, como condición necesaria, aunque no suficiente del ”vivir”
Hay exigencias ineludibles, otras autoimpuestas que devienen obsesivas
La pérdida de una comunicación íntima desnaturaliza cualquier vínculo, que pasa a sostenerse en los resortes de un pasado auténtico.
a través de De la Amistad Clica para ver enlace diciembre 2o16
Imaginar una ficción, que como tal sea inverosímil se antoja más difícil cada vez, ya que la elasticidad de lo existente se muestra tan ilimitada que establecer con certeza y rigor lo posible o imposible es casi un arte adivinatorio.
Hallarse en la encrucijada, reducida por la cotidianidad a gestos banales, de conceder un perdón no demandado, o sostener el estoicismo ante quien parece reclamar afecto, sin apercibirse de que recurre a las piedras que gestó, es el calvario pertinente de quien permanece acompañando en la muerte a un ser egocéntricamente enfermo, insensible o quizás
Nunca dejamos de conjugarnos en gerundio, como un siendo, porque hay en nosotros tantos aspectos pendientes por atender, que solo el agotamiento nos indica el cese y lo que definitivamente somos: Verbos en presente, sustanciados y listos para el trayecto final.
a través de Narciso y Edipo Clica para ver post de enero de 2017
Sentirse un patito feo no garantiza convertirse en un cisne. En el cuento infantil, el mismo protagonista se sorprende de la metamorfosis que los otros empiezan a constatar en él. Esto puede indicar, tal vez, que lo que sientes que eres depende de las miradas que te atraviesan como agujas, seas como seas; hasta que,