El deseo devora el objeto deseado sin mediación, el querer sostiene la distancia entre el yo y el otro. Algo así, como devoro un pastel, pero me como a besos a quien amo, sin que éste deje de ser por sí mismo.
Autor: Ana de Lacalle
Hay quien no decide sobre su vivir porque sabe que no le pertenece totalmente. Que un día sin avisar la parca decidirá por él. Y así ni vive, existiendo, ni lo hará por supuesto una vez muerto.
Es una labor artesanal saber manifestar al otro las necesidades propias sin caer en el reproche que culpabiliza; esa fina aguja discreta que sin ser detectada va penetrando espacios hasta culminar en una reprobación dañina. Para tal efecto, mejor el silencio de quien tal vez se lamenta por exigencia excesiva.
En los prolegómenos de cualquier giro significativo en la vida, se turba la vista, las palpitaciones se superponen y el pulso se confunde, por su temblor entre el miedo y la premura.
a través de La decadencia del héroe occidental Clica el enlace para ver el post de marzo de 2016
La culpa se asemeja a esas personas que, tras una aparente ingenuidad benigna, van lanzándote puyas como quien no se apercibe de lo puntiaguda de la palabra proferida.
El desamor es una angosta carretera de vuelta que carece de normatividad y reglas válidas. Mas, desvariemos como lo hagamos, nunca es eludible arrancar la piel de lo dado y recibido dejando un herida en carne viva.
El fallido intento de que alguien vea lo que no quiere ni tan solo vislumbrar, es una frustración a priori que tampoco deseamos reconocer. Así, unos sucumben por no reconocer a priori el error, y los otros yerran siempre por elegir la ceguera.
Estamos hechos del barro que resguarda nuestras huellas, las que se forjan por reacción y por acción. No resultan fábulas quiméricas para legitimarnos, pues los que somos está registrado en el rastro descuidado del lodo que nos relata.
El desarrollo científico-tecnológico que se despliega ciego y rebosante de ambición, como factor dominante por su relevancia también económica será la precipitación abisal de la humanidad.