Puede que sigamos por mucho tiempo divagando sobre si hay reto para el hombre, ya no postmoderno, sino mejor posthumano. Ese sujeto post nihilista –obsérvese la pérdida de nuestra señal de identidad, por eso solo somos post en referencia a- que resultó después de haber enterrado definidamente a Dios. Y aunque tenga apariencia regresiva la
Autor: Ana de Lacalle
Si los que son felices comen perdices, y los hay que sin ser felices han comido perdices, ¿qué podemos deducir cuando veamos a alguien comiendo perdices? Que todo es poesía. Fueron felices y comieron perdices. Pues vaya chasco.
Hay quienes se sienten reforzados en su autoestima escuchando como un susurro ese eslogan tan americano de “tú puedes”. Parece que se empoderan de sí mismos y se van sintiendo aptos para realizar aquello de lo que realmente eran capaces. Otros, al contrario, ya hacen lo que pueden y ese mantra opera como una exigencia
Los buscadores son aquellos cuyo sentido vital es no cejar en el empeño de hallar lo inédito y lo ignoto Hábiles, buscadores, sin duda, de sentido cuyo contenido es inagotable. Ese es su más ilustre hallazgo.
Se dice que en las discotecas para adolescentes –denominadas de 16 a 18- se lleva el reguetón para poder “restregar la cebolleta”, expresión coloquial de los protagonistas que acuden al bailoteo. Ellas – o muchas- ven normal que ellos encajen cadera con cadera por detrás sin previo aviso, y hayan abandonado la caducada y cortesía
El ajedrez es un arte, no un deporte, en el que la estrategia, posible gracias a una memoria privilegiada y un pensamiento lógico-espacial supino, dibuja realidades inexistentes con el solo movimiento de unas piezas.
Conforme la vida contituye un trazo rasgado con esfuerzo, las generalizaciones son verbalizaciones despersonalizadas y, por ende, agravios. Ya no podemos acomodarnos al «todos somos X», sin sentir nuestro proceder particular ninguneado; porque cuando la vida posee naturaleza propia y se ha singularizao no merece, por dignidad, ser sin criterio evacuada en el saco de
“Todo cuanto he abordado, todo cuanto he discurrido durante toda mi vida, es indisociable de lo que he vivido. No he inventado nada, solo he sido el secretario de mis sensaciones”, declara E.M.Cioran ubicando el aforismo en su obra Desgarradura. Me atrevería a concebir a ese secretario como testigo privilegiado y víctima no de sensaciones,
La avidez de tener deriva en el pánico a perder, estando vacío
Los desaires ingratos que los hijos vomitan sin pudor ante el cuidado parental, son gestos desproporcionados de autoafirmación. La paciencia debe imponerse cuando esa voluntad de independencia es volátil, incoherente y tiránica, en ocasiones. Crecer es un desafío, durísimo de acompañar, en el que las expansiones y contracciones generan convulsiones en quien se desarrolla y