Existir como idea en la mente de otro no garantiza nuestra entidad. Más en un mundo donde fluctúan unos y otros buscando pertenecerse para sustanciarse. La correspondencia entre mundo y lenguaje fue otra quimera gnoseológica in extremis.
Categoría: Anagramas
Descendemos de un tipo menudo de primates que habitaban en las ramas de los árboles. La evolución permitió que pasáramos de colgarnos de ellos a talarlos, e incluso, aunque su presencia parece ser condición necesaria de nuestra existencia, a convertirnos en su condición de posibilidad para ser, ya que definimos el espacio donde deben crecer.
De la misma manera que a raíz del caso Nóos brotó como de la nada una juez asegurando que aquello de que todos somos hacienda es un eslogan publicitario y nada más, surgirá del abismo un ser, igual de iluminado, revelándonos que eso de que la justicia es igual para todos es un cuento de
Pasarela de la Moda: Políticos, banqueros, empresarios, aristocracia y realeza entrando y saliendo de los juzgados con sentencias firmes de cárcel y en libertad provisional sin condiciones, mientras se resuelve su recurso interpuesto, por… ¿su cara bonita? O ¿quizás la justicia no es igual para todos?
Se puede malograr la vida con el sugestivo aleteo de una bien ornamentada mariposa, que despierte interés, popularidad entre los suyos, seguidores en las redes sociales y un instagram lleno de “selfie’s” con admiradores fugaces. Pero, ¡qué lástima! No vivir la trágica profundidad de los acontecimientos que van desvelando lo poco certero que tenemos. Así,
Hay un espacio repleto de lo incógnito entre los enseres de esa habitación que no eres tú, que no soy yo, aunque nos rodea y nos apercibimos girando la vista, por si en un vano descuido avistamos algo. Percibimos etéreos estímulos que no sabemos traducir, e intentamos conjuntamente retenerlos, para que ese instante nos permita
Ser realista, como actitud alternativa a la esperanza, consiste en no desplazar los motivos de la existencia en un porvenir incierto, sino en responder a lo acontecido de la forma más ajustada y benigna posible. Así, el realista no fantasea sobre lo que sucederá o desea que suceda, ya que esa estrategia se convierte a
Las aguas del Guadalquivir custodiaron tus restos, esas cenizas que ya no eras tú y que acabaron diluidas en el torrente del río. Te fuiste llagado de cáncer, con ese gesto agrio, que dejó tras de ti miedo y llanto, dolor y rabia por no doblegar tu egocentrismo ni ante un previsible final. Así te
El capitalismo descarnado es una mala hierba que crece en los terrenos más áridos, por ello en las culturas tradicionales asiáticas ha sabido conectar con el discurso ético originario. Allí donde parecía que no tendría lugar, se muestra de una eficacia sin precedentes.
Creer que ha de suceder algo favorable y deseado genera un estado de ánimo que denominamos esperanza. Esta funciona como motivo de acción y elude la desidia, ya que está ligada a un sentido que se considera real. Sin nada que esperar se disuelve la razón que nos mueve y restamos individuos ubicados frente al