Publicado en Letras&Poesía. 25 de noviembre de 2019 La normalidad es hoy diversidad, singularidad, atomismo social. Esta dispersión de las formas de mostrarse de los grupúsculos e individuos de la que nos congratulamos, no es más que una falacia democrática en la que nos desnortamos con una sonrisa de satisfacción. Pensémoslo con rigor. Todos somos normales, es
Categoría: Filosofía artículos
Fuente imagen La Vanguardia
Soy aficionada al fútbol desde pequeña. Es decir, hasta ahora básicamente he seguido partidos de fútbol masculino, ya que no había alternativa. De niña, incluso, quería ser futbolista, pero un baño de realidad me llevó a querer ser profesora. Jugaba al fútbol con chicos cuando la ocasión me lo permitía, prescindiendo de los desprecios y
«Mi persona -esa dualidad que me habita- parece poseer una expresión facial que reza: ‘Hinca tu aguijón en esa herida sangrante que no cicatriza, en la que se aúnan las bacterias del rechazo y el desamparo inoculando el suplicio de sentir cada átomo con extrema intensidad, para sufrir, dolerse y padecerse’» Ana de Lacalle “Híbrido”
22 diciembre, 2019 Durante la infancia poseemos el privilegio —o acaso la desventura— de rozar la aprehensión de la eternidad. Cualquier evento que un infante espera con ansia se prolonga en el tiempo con una compostura tan dilatada que le deja exhausto, excitado y con una percepción subjetiva de que lo anhelado, nunca acontece. Esta
A los que tenemos una cierta edad hoy, nos puede parecer que los jóvenes padecen una flojera funcional, poco capaces de afrontar adversidades habiendo crecido en condiciones más favorables que nosotros. Puede ser cierto que las condiciones en las que muchos jóvenes han sido educados hayan sido menos restrictivas, con más libertad, un nivel económico
Tengo encima de la mesa unos cuantos libros que han pasado a formar parte del paisaje natural de mi escritorio. A veces, siento que fijan su mirada en mí, reclamándome, reprochándome el abandono en el que los he sumido. Sin embargo -aunque ellos no lo entienden- no han caído en el olvido. Están como fuego
Haciendo un ejercicio de nostalgia, repaso el blog -que tiene quince años, aunque solo pueda accederse a su segunda versión, ya que la primera “nomecreocasinada” la substituí por la actual en el 2016, pasando a una versión de pago-. Encuentro una multiplicidad de escritos, algunos que no recordaba, y que siguen teniendo actualidad. Nuestros tiempos
Las adversidades que interfieren en la existencia son parte de ésta. A cada cual le acontecen las propias y pueden parecernos insoportables. Sin embargo, si vivimos abiertos a los Otros es fácil hallar fatalidades que nos achican, y que percibimos como insufribles, tal vez porque el sufrimiento es de tal intensidad que no concebimos que
Hay sucesos que, al ser tan frecuentes y abundantes en el mundo, los normalizamos. Inundaciones, incendios, desastres naturales, en general, que arrasan con vidas y con la posibilidad de continuar haciéndolo en condiciones dignas. Podría enumerar diversos ejemplos que vemos a diario en periódicos y noticias. Entre estos sucesos, lo más cruel sea quizás la









