Suena el teléfono. Una ONG de médicos me ruega colaboración para continuar asistiendo a las víctimas de los bombardeos y ataques de Alepo. Mi respuesta acongojada es que tendría posibilidades de ampliar la aportación cuando reciba la paga. Quedamos en telefonearnos a mediados de diciembre, colgamos. Suena el teléfono. Otra ONG en defensa de los
Categoría: Relatos y otros
La novela que nos ofrece Sara Mesa es una instantánea del rastro frecuente que nuestra época va acumulando como un poso espeso. Esa necesidad de huir del tedio y la desidia de una existencia sorda, adentrándose en las redes sociales, en el mundo virtual, “para vivir otras vida” en palabras de Sonia, la protagonista, que
¿Oyes Jano el parloteo de esa multitud que siempre te ha seguido en tu batalla? Con solo hacer un guiño, de esos seductores que te caracterizan, muchos acuden a apoyar esa lucha para salvar vidas, las otras bien lo sabes. Ayer y hoy, tu guiño nos ha convocado para comunicarnos que vas a disfrutar de
Hay días que amanecen raros, cuando aún es de noche y hasta los árboles de hojas caídas dormitan silenciosos en el parque oscuro. No hay rastro de vida más allá de la habitación, del sonido al teclear, indicio claro de que algún alguien, que debo ser yo, aporrea el aparato al ritmo que aparecen las
Las tradiciones, por muy arraigadas que parezcan, pueden tener también su fecha de caducidad. En un mundo regido por el capital más globalizado ahora que nunca, lo que acaba predominando en cualquier ámbito, y en el ocio también, son aquellas formas de festejar acontecimientos más atractivas y comerciales, donde si se puede involucrar a la
A propósito del día mundial de la salud mental –que entiendo como un eufemismo porque no recuerdo su correlativo de la salud física- desearía hacer alguna reflexión sobre cuestiones que están en pleno debate y que van asumiéndose casi como verdades incuestionables. Me refiero a la patologización de la infelicidad como si todo estado de
Convertirse en una persona de éxito y prestigio implica ser un rapaz con el único criterio de decir sí a todo ofrecimiento por parte de los jefes, que implique un cierto reconocimiento y ascenso en la escala del poder. Estamos, pues, reflexionando sobre lo que no es políticamente correcto explicitar y que como mucho debe
Aquellas que, entrando en la adolescencia, se debaten por buscar su identidad se hallan sumergidas en un entramado de influjos contradictorios. Estos mensajes vertebradores se organizan en dos planos: el visible y el oculto. El plano visible sería aquel discurso explícito que cualquiera defendería sobre el rol de la mujer en la sociedad, su dignidad
Resulta del todo anacrónico que se pretenda afrontar el problema de la educación con grupos cuyos individuos sostienen visiones totalmente homogéneas -como si de una disciplina de partido casi estalinista se tratara- y se expulse de ellos la heterogeneidad, la diversidad y la riqueza que ello implica. Digamos que en este desfasado error están cayendo,
La edad conlleva un cansancio que nos fragiliza. Las conversaciones que exigen dialécticas acaloradas donde -más que los puntos de encuentro o las síntesis clarificadoras- se busca el vencedor retórico, son fútiles excesos que ya no proceden, ni convienen, ni interesan. Esas canas que nos identifican, nos sosiegan y nos atenazan como seres catatónicos ante