Hay momentos en los que todos querríamos estar a la altura de las circunstancias; por ejemplo, cuando se trata de acompañar y apoyar a quien antes -¡cómo mínimo!- lo hizo generosamente con nosotros. En otras ocasiones, consiste en imbuirse de la impostura social y someterse a lo políticamente correcto. Ahí, nadie debería querer estar a
Un cristal traslúcido tan solo revela sombras indescifrables que pueden entumecernos de pavor. Así es la vida, a veces, para un niño.
El interés por el otro se desmenuza paulatinamente tras descubrir que la máscara que luce no es propia, ya que ser persona, ocultando el yo, es legítimo siempre que la careta nos haga justicia.
a través de Intimidad Clicar para ver post octubre 2016
“La esperanza es lo último que se pierde”. Bueno, vale. Algo tenían que decirnos, ¿verdad Aileen? –Monster, 2003- Aunque yo, que te entiendo, diría que tras la esperanza, que no es lo último que se pierde, se te va la vida, toda posibilidad de vivir.
Nos cuesta mucho admitir que el mal sea exclusivamente fruto de la condición humana, al igual que lo es el bien. Quizás porque los tiempos que nos han tocado vivir nos mantienen alerta de parte de ese virus maligno que nos contagiamos unos a otros, y nos parece desproporcionado, espantoso, salvaje. Actos de una crueldad
Las alas de un relato infantil vuelan fuera de nuestra órbita, pero su autonomía les otorga el poder de perpetrar nuestra mente, con reiteración machacona, para que el olvido sea un deseo imposible. Es la justicia del pasado.
Somos aspirantes a una plenitud fantaseada, y en consecuencia pura carencia de un fracaso anunciado.
a través de Miseria Clica para ver post de noviembre de 2016
Tropezamos con nudos interiores casi petrificados de los que no vemos cabo suelto para estirar. Tal vez sea la piedra filosofal que andábamos buscando.