No hay regreso de facto posible, ni querencia debería, al pasado que plácido o nefasto finiquitó. Tan solo hay noción y emociones asociadas a ese tiempo anterior, que se metamorfosea como presente si no se zanjó en el interior.
Si despedimos un año aciago, acogemos el siguiente con temor
Quien no posee el transcurso del tiempo incrustado en cada fibra de su ser, perdió conciencia de su ineludible finitud.
Cada instante vencido, suma o resta, pero siempre a favor.
Qué desgaste de vida, este de sentir y modificar lo sentido por un exceso de sensibilidad con inercia nihilista, que metamorfosea los hechos desnaturalizando la intención de las acciones que los anteceden y los preceden. Para, un tiempo después, con más conocimiento de sus causas despertar de un delirio que culpabiliza, por exigente, desconfiado y
Decir que eres invisible para manifestar la insignificancia de tu ser y estar con los otros, siempre es una metáfora elegante pero dolorosa. Sin embargo, que en un acto ritual todos reciban a la par, menos uno, puede resultar sin necesidad retórica un gesto de ninguneo. Quizás involuntario, un descuido, pero si tras eso se
Si un corazón acorazado, por una fácil y errada opción en la vida, se cree con derechos pero falto de deberes ajenos, no solo por miedo a decidir sometió y perdió el tacto de su palpitar, sino toda capacidad de conexión y empatía con lo otro. Su presente, la opacidad, que se extenderá linealmente como
Disipándonos en el ávido desgarro de comprender algo
La rabia es una emoción enamorada de la venganza
