Si nada sucede en vano, todo tiene causa y fin. Nosotros títeres sin voluntad real. Si nada sucede por algo, su causa es el azar sin propósito. Nosotros libres en un cosmos inmenso que desconocemos, con voluntad saturada de querer e imposibilitada de actuar. Somos hormigas en una ciénaga ignorada.
Sabemos que la verificación científica de una hipótesis no es posible, ya que tan solo acumulamos, en definitiva, datos estadísticos a partir de los cuales asumimos riesgos. Estos pueden ir acotándose con más base empírica pero nunca eliminando por completo. En consecuencia, al igual que en el campo científico en otras disciplinas los humanos estamos
Amanece suave y lentamente, como cada día. Nada del mundo altera este devenir heraclitáneo, este ciclo de contrarios que, por ende, contiene en sí todo conflicto existente. De tal modo hay día, porque hubo noche; y bajo este parámetro dialéctico parece que debamos asumir que hay judíos reivindicando la ciudad de Jerusalén, porque de igual
Entre manosear y acariciar las palabras hallamos una compulsión a la escritura o una poética literaria. Por eso, “ni están todos los que son, ni son todos los que están”, porque la industria editorial ha difuminado la línea entre el burdo manoseo y el arrullo cándido.
El humano existe y se muestra en sus acciones, tal vez el único contínuum que nos identifica.
Acaso el tiempo que transcurre entre el ayer en que queríamos detener la vida y el mañana, sea un embrujo vano e imaginario. Porque en estos lares todo cuanto percibo ha mantenido el ritmo acostumbrado, como si los que no existiéramos fuésemos nosotros ni nuestro absurdo hechizo de magia. Los símbolos no son más que
Si se comunica el advenimiento de una muerte certera y esta se va dilatando, con oscilaciones que originan una duda razonable sobre ese final, el duelo iniciado se cortocircuita, las emociones se tropiezan al circular en sentido contrario y empiezas a cuestionarte si es un sueño o si, como dijo Calderón, toda la vida es
No hay práctica más nociva que hundirse en el fango de lo más deleznablemente humano. Al extraer algo la mirada prefieres retornar a las profundidades de la inquietud existencial, que proseguir inundada de maldad.
Sobre cómo escabullirte, sin necesidad, diciendo que te exilias sin serlo, y acabar siendo un fugitivo de la ley, que no un exiliado que es el término del que huye por motivos políticos, no penales. Razón: Puigdemont. Precios ajustados.
El dogmatismo es la actitud de quien no puede entrar en diálogo por creerse en posesión de una verdad que va justificando ad hoc con argumentos, en consecuencia, inconsistentes y casi pueriles. En política, puede manifestarse a través de un líder autoritario populista, que incluso lanza lemas que la masa va repitiendo, como una consigna