Carentes de la osadía de la veracidad, transitamos chapoteando para no sucumbir a un lodazal insuperable. Así creemos vivir con cierta dignidad, porque escondidos tras la ambigüedad de las medias acciones, nuestra persona queda diluida en el fantasmagórico escenario de la impostura. La virtud es el canto añejo de los trasnochados, que desubicados se acunan
La educación es la estrategia política a largo plazo más eficaz.
Una utopía realizada es irremediablemente una distopía.
Ese cielo plomizo, ya nada amenazante, desprende un ánimo decadente propio del influjo mundano. Si escupe precipitaciones abruptas, no es más que la empática condena que lo atenaza. Tsunamis, terremotos, lluvias torrenciales, vientos huracanados. Es obvio que el orbe está convulso, ante el auto-exterminio de los humanos, que nunca fueron un animal más, sino el
La fragilidad no es una carencia de ser, como tampoco lo es la debilidad, sino la consecuencia de una voluntad y un coraje que no han cedido ante la adversidad. Ahora bien, la fortaleza del hombre puede resistir, mientras se erosiona inexorablemente su salud física y mental, y es entonces cuando, confundidos, aseveramos que esa
Quien sabe enmudecer, sabe dialogar.
Las tendencias a la irrupción violenta en el curso de los acontecimientos, son síntomas de la ausencia de tempo en una sociedad desbocada.
Entre tanto que no puedo contemplar porque no me hallo ahí, imagino estancias oníricas en las que siento, con cada órgano, el estímulo pertinente, y ese conjunto falaz, pero que extasía, me traslada al ámbito en que se torna lúcido lo ignoto. Tal algarabía empírico-espiritual me eleva ingrávida por lugares sin espacio, áridos de aprehender
Tras el voluntarioso esfuerzo, el ansiado descanso. Tiempo de aguardar resultados o quizás de disfrutarlos. Sea como sea, momento de saborear un plácido cansancio obtenido a fuerza de dar lo que no se posee, lo que no se cree poseer y que tan solo brota en ese tensar el límite de la propia resistencia. Siempre
Si la presencia de alguien es subestimada, puede ser plenamente ignorada.