Existen individuos cuyos comportamientos parecen indicar que quieren y necesitan un “papa Estado” que los vigile y los proteja. Como el grupo de jóvenes –desconozco la nacionalidad- que se abalanzaba hacia el límite del andén en un juego absurdo que consistía en haber quién sube antes al tren. Los que allí nos encontrábamos no teníamos
Las redes sociales virtuales son un amplio espacio, que aún exploramos, donde los límites no están externamente fijados y cada individuo vaga intentando, algunos de ellos, establecer las reglar del juego. Es evidente que a través de ellas forjamos una imagen social de nuestro yo, distante o no de la que ya tenemos en la
El capitalismo descarnado es una mala hierba que crece en los terrenos más áridos, por ello en las culturas tradicionales asiáticas ha sabido conectar con el discurso ético originario. Allí donde parecía que no tendría lugar, se muestra de una eficacia sin precedentes.
Los dos últimos decenios del siglo XX fueron escenario de prospecciones sobre el futuro de las sociedades occidentales, a tenor de la caída del comunismo, y la reunificación alemana. Entiendo que cabría destacar, por el impacto que tuvo como profecía, no tan evidente en ese momento “El fin de la historia y el último hombre
Creer que ha de suceder algo favorable y deseado genera un estado de ánimo que denominamos esperanza. Esta funciona como motivo de acción y elude la desidia, ya que está ligada a un sentido que se considera real. Sin nada que esperar se disuelve la razón que nos mueve y restamos individuos ubicados frente al
Lo zafio, por vulgar, es más común que escaso.
La literatura exquisita no es degustable por el gran público, no es de masas. Incluso, paradójicamente, quien debería poder catarla no percibe su superior finura. Algunos, como Javier Marías son víctimas de esta ilustre ignorancia, que siempre es atrevida.
Mucho se ha hablado del nihilismo en nuestra Sociedad que creo empieza a dejar poso. No es por tanto un fenómeno nuevo ni último es su fisonomía, porque si algo caracteriza este estado de la cultura es su dinamismo frente a la concepción más estable de lo que la modernidad consideraba fundamental. Así bajo el
Creernos dioses nos permite hacer un uso del saber científico-tecnológico ubicado dentro del límite moral, porque a la vez que obtenemos el poder de hacer ampliamos las fronteras morales del bien y del deber. Esta elasticidad conjunta de lo que podemos y lo que debemos genera la falsa conciencia de actuar bien, que sirve de
Todo individuo necesita de una figura que encarne la autoridad para ayudarle a fijar los límites. Esta es asumida normalmente por las figuras parentales que deben haber interiorizado que no puede ser ejercida mediante la amenaza del castigo físico (tortazos, cachetes,…) Solo en situaciones excepcionales en que corra peligro la integridad física del niño el