Los otros le dejaron un testamento en vida, y se encontró agazapada a un móvil, en una habitación de hospital, para llamar sin control a los tres que le restaron a final de sus días. ¿Tal vez recogemos lo que sembramos?
Autor: Ana de Lacalle
a través de Lo que se transparenta en la sociedad Clicar para ver post de febrero de 2014
La experiencia indica que la distancia entre dos puntos nunca es una línea recta, sino un serpenteo agitado hasta culminar el punto final que, una vez hallado, nos induce a preferir asuntos matemáticos más realistas.
No hay regeneración, sino restauración en el mundo interno: una nueva disposición de piezas ajadas cuya resultante sea más benigna, aunque frágil.
Sin conciencia ni, por ende, voluntad fagocitamos cuantos efluvios emanan del entorno, precisamente por eludir el uso de nuestro privilegio natural: la conciencia de, que deriva en necesidad de pensar.
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Si no hay derechos, no hay Estado de Derecho, porque éste regula a través de las leyes los derechos y deberes de los ciudadanos. Deberes muchos., pero el incumplimiento sistemático de los derechos básicos derrumba las bases del Estado de Derecho. ¿Qué diferencia hay en que una democracia te someta a cumplir religiosamente tus deberes
La pobreza infantil es el infanticidio de todos, pero en especial de los políticos y sindicatos que tienen la sinvergüenza de divagar con banalidades y no asumir sus responsabilidades, mientras cobran unos sueldos que si recortáramos podríamos empezar a compensar su irresponsabilidad.
La pobreza infantil en España es la segunda más alta de Europa, después de Rumania:¿no merece esta miseria el desacato de la ley antes que cualquier bandera? ¿no estamos legitimados y obligados a levantarnos en masa y bloquear las cortes, si fuera necesario, para que se tomen medidas urgentes y eficaces que rescaten a nuestros
Quien asevera que la reparación del daño parental no es posible, lo haga quizás porque la experiencia le indique que eso equivaldría a regalarle otra vida, opción ahora sí imposible.