Clica para ver post de enero de 2013 (poesía) a través de lenitivos
Autor: Ana de Lacalle
Juzgar con inquina al otro es de los actos más dañinos que se pueden acometer.
La fragilidad es el cansancio de quien destaca por su coraje. Los otros pueden sentirse apocados.
Las separaciones forman parte del fluir natural de la vida, aunque algunas sean devastadoras y estanquen esa fluencia originaria.
Fracasamos cuando conscientes de cómo deberíamos ser, nos es imposible. No es éste un “debería” con sentido estrictamente moral, sino acorde con los compromisos que hemos asumido.
Clicar para ver post de marzo de 2012 a través de sobre la angustia
Los seres humanos tenemos el gran privilegio de optar por existir o vivir. En cualquier caso somos responsables de nuestra elección, una vez nos han nacido –como afirmaba Cioran-
Si uno acaba escupiendo serpientes por la boca, es posible que haya realizado gestos para evitarlo, o dicho de otro modo, que son vómitos con preaviso.
Rescatar una mirada limpia, genuina y sencilla del mundo no puede basarse en el retorno al redil familiar del que muchos hoy ya han sido desposeídos. Ese redescubrir lo básico y desnudarlo de lo estéril es una tarea fundamentada en la penuria y la escasez de la vida. Solo desde la constatación del vacío adquiere
Desvencijado y desestructurado por el azote huracanado del acontecer, que tanto se le asemeja al pasado, no halla lugar ni requiebro hábil para urdir estrategias edificantes. Una imagen obsesiva de cortes epidérmicos que contribuyen a menguar la angustia o una pérdida de conciencia provocada. Pero, después ¿qué hay de la carga mortecina, de las miradas