Estoy segura de que cualquier cosa que pueda decir sobre los políticos y la política que estos llevan a cabo es repetitiva. Sin embargo, no quiero abstenerme de dejar constancia del espectáculo que organizan todos en conjunto. Lo más deplorable, a mi entender, es la cruzada de descalificaciones entre ellos que constituye prácticamente la totalidad
Autor: Ana de Lacalle
Hay personas muy absorbentes. Tienen la virtud de sacarte sangre, inclusive, cuando ya te han agotado la de las venas. Sin apercibirte, te conviertes en una sombra pálida de ellas, y tú ya no eres tú, porque te han arrebatado tu vida. Son vampiros con aspecto de víctimas ante las que sucumbes, en el fondo,
El fallecimiento de Paul Auster es una pérdida inmensa para la literatura, era de esos novelistas que retrataban lo más íntimo del ser humano, lo que aceptamos y lo que reprobamos. Además, era de los que aparecían -al igual que Javier Marías- anualmente en los merecedores del Nobel, pero que, como con otros, ya es
El mal no se elige en abstracto porque no es ningún entre suprasensible del que podamos ni decir, ni demostrar que exista ser alguno de esa tipología. El mal se elige desde la materialidad de la existencia y siempre dirigido a otro. Inclusive, por situaciones concretas el mal puede ser elegido para uno mismo, o
A veces nos empecinamos en que el otro amplie su perspectiva y sea capaz de mirar nuevamente lo que ya ha establecido como conocido. Sin embargo, nadie escucha lo que no puede o no quiere, y esa cruzada que habíamos iniciado está abocada al fracaso. La argumentación recurrente de quien se siente cuestionado consiste en
Decir que “todo es relativo” es paradójico -al menos-, si atendemos a la forma categórica del enunciado, es decir, el hecho de que se esté de alguna manera afirmando una verdad -no relativa, si es verdad-. Y es que, aunque a algunos les cueste admitirlo, el lenguaje es la manifestación de las insuficiencias expresivas del
Ayer nació Ian, mi sexto sobrin@/niet@. Es en momentos como éste que la constatación de que nacemos por imperativo biológico, pero que como humanos nos podemos sentir arrojados al mundo, se hace terriblemente intensa. Inconscientemente, afloran una serie de emociones que nos remiten a nuestro momento de arrojamiento, captamos la locura que inicialmente abruma a








