Si los filósofos quieren estar, en la medida de lo posible, a la altura de las circunstancias no pueden hundirse en la ciénaga de lo contingente sin ser capaces de emerger y sacudirse el barro que los embadurna. Por el contrario, partiendo del conocimiento de lo concreto y determinado, deben establecer una distancia que siempre
Autor: Ana de Lacalle
Un texto, el que comparto a continuación, a tener en cuenta para dialogar en el evento del día 7 de marzo de 2024 sobre ¿Por qué leer o si hay que leer a Heidegger?* La reflexión inicial irá a cargo de HUMBERTO ROMANO, especialista en el filósofo. Yo distingo lo que es el autor como
Las generalizaciones siempre son fallidas. El enunciado que afirma que todo A es B, tiene un uso ordinario habitual, pero está siempre sujeto a su falsación. De ahí que, debamos ser cautos con las generalizaciones que son formuladas a la ligera y que la realidad desmiente tarde o temprano. Un caso concreto, en el que
Gracias a la Escuela Correntina de pensamiento y al Club Mundial de Filosofía por este espacio en el que poder plantear cuestiones que algunos podemos considerar necesarias revisar. Hoy, momento en el que los populismos autoritarios parecen imponerse, es necesario plantearse la necesidad de huir de culturas de cancelaciones que impidan retomar lecturas sin las
Los conflictos bélicos explotan por una diversidad de motivos complejos, tanto que muchos se nos escapan por falta de información de esos intríngulis de despacho. En cualquier caso, y considerando la invasión de Ucrania por parte de Rusia una atrocidad que nunca deciden los que van al frente, ni los civiles que son bombardeados -recuerdo
EL FEMINISMO VISCERAL. ANA DE LACALLE. Aquellos que nos dedicamos a escribir, en ocasiones artículos de ensayo, podemos sentirnos excesivamente encorsetados por protocolos academicistas que presuponen que, casi, hemos leído todo lo leíble, que estamos a la última de cualquier cuestión que salga a la palestra o que los temas deben ser encuadrados tal y
Platón aseveraba que el hombre sabio –el que sabe vivir- es aquel que se prepara para morir. Esta convicción lleva implícita una creencia de una vida post-terrenal mucho más elevada que la que conocemos. Solo así se justifica que nuestra vida, aquí y ahora, esté orientada al “después”. No obstante, creo haber observado que la








