Categoría: Anagramas

La caverna antisocrática

Desgasto el olor decrépito de las cosas con tan solo pensarlas y precipitar su desvanecimiento. Es un gesto, no de negación, sino de renovación que alienta el espacio vital que me resta. Absorbiendo, a plenitud, una claridad natural que quizás transpire mi epidermis para alumbrar esa caverna -nada socrática- de la que fui conscientemente prisionera.

Protegerse, sin claudicar

Protegerse de una persona dañina, si hemos desestimado la posibilidad de anularla de nuestra vida, no puede ser un gesto espontáneo ni expuesto a la intensidad del mal recibido, porque ahí sigue produciéndose daño. Antes bien, debe presidirnos una estrategia que, compensándonos emocionalmente, nos permita mantener la serenidad y la firmeza de una decisión, nunca

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El prójimo

“Inquietante es el nombre que se da hoy al núcleo siniestro del prójimo: todo prójimo es en última instancia inquietante” Adam Kotsko La razón, afirma Zîzêk, es la impenetrabilidad del deseo que sostiene los actos del otro. La sospecha dañina aparece ante la posibilidad de que las acciones del prójimo no estén motivadas por lo

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El arraigo de quien escribe

Quien vierte su agitación a través de la escritura, desearía zafarse, a menudo, del torbellino monográfico que lo altera. Ampliar el horizonte de su perspectiva y trascender el hueco de la intrahistoria que lo atenaza. Lamentablemente, quien escribe es testigo de sí mismo y de su tiempo, y ese anhelo de ser sin ubicación, no

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Ser por reacción

Un pueblo reactivo está, por naturaleza, vivo solo en la derrota, por ello busca desesperadamente las condiciones que favorezcan su existencia y su posibilidad de ser: la víctima perfecta. Por el contrario,  cuando debe actuar por sí mismo, enhebrando su propio camino, más allá de un sí como doble negación, se despliega un llano vacío

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