Tras la idea de que es posible la reparación de un daño sufrido, yace la concepción “buenista” de la naturaleza humana, es decir aquella que concibe al humano como bueno por naturaleza. Así, se entiende que quien infringe un mal pueda hacerlo sin mala voluntad, y esta ausencia de intención es lo que hace posible
No hay lugar propio en el espacio, no hay pertenencia, ni justicia, solo azar que se nos antoja aprovechar o quedarnos reflexionando sobre su naturaleza. Desvelado este misterio actuamos con la premura de atrapar el instante benévolo y estrujar sus posibilidades, en prevención de envites desfavorables que puedan aflorar. Así la vida emula un
Coger un taxi en Barcelona y sentirte embaucada por una conversación nada habitual, en la que “el taxista aburrido”-como él se autodenomina- se desliza de manera natural por las contradicciones evolutivas de la naturaleza humana, para acabar sentenciando que el hombre no pertenece a la naturaleza externa que habita, se halla desarraigado y que cuándo
En soledad y en silencio se firman hojas en blanco de una elocuencia evidente: es tal el tumulto interior, de quien no ha escrito, que nada se deja reducir por las palabras, no hay posibilidad de lenguaje, ni de comprensión hasta que la vorágine se calme. Apaciguada ya, tal vez se puedan arropar sucesos con
Saturados de maldad e incapaces ya, de metabolizar la propia y la ajena, el humano del S.XXI convulsiona y vomita ante la posibilidad de reconocerse en algún artefacto artístico como Lucifer; Temiendo que el arte disponga, por naturaleza, de una función especular, no soporta re-conocerse, porque se conoce. Sabe del dolor, la maldad, el salvajismo
Castrar el llanto de un niño –los hombres no lloran- es cercenar su vida emocional
Creer es el acto de desamparo por excelencia.
Afirmar que el hombre sigue debatiéndose como lo hacía en el origen de la filosofía –madre de todas las ciencias- no es una regresión melancólica. Sino una aguda y veraz mirada al hilo conductor que atraviesa toda actividad de conocimiento. Esto es: el devaneo entre lo aparente y lo real persiste en toda cuestión última
No puede fortalecerse quien se siente continuamente víctima y se regodea en ese dolor. El mártir crea al verdugo, el cual perpetúa el sacrificio hasta la eternidad. Ahora bien, quien realiza tal hazaña es un verdadero héroe porque sobreponerse al sufrimiento existencial, una vez atrapado, es de titanes.
La penuria como escasez de cosas precisas se contrarresta con bienes materiales que puedan satisfacer esa falta de. No es para nada sencillo sobreponerse a una situación de penuria económica, como bien muestran los índices de pobreza en España. No obstante, el diagnóstico de lo que sería necesario para revertir esa situación es de una