Ficha técnica Dirección · David Fincher Ayudante de dirección Allen Kupetsky Michael A. McCue Mike Topoozian Bob Wagner Dirección artística Chris Gorak Producción Art Linson Ross Grayson Bell Cean Chaffin Diseño de producción Alex McDowell Guion Jim Uhls Basada en Club de lucha de Chuck Palahniuk Música The Chemical Brothers Sonido David C. Hughes Fotografía Jeff Cronenweth
Son muchas las páginas escritas sobre la posible vinculación de la locura y la genialidad, pero creo que no tantas sobre el miedo que el loco puede infundir al psiquiatra o terapeuta y las estrategias que éste urde para protegerse. Hace unos días escribía un breve post en este sentido[1], y el interés por el
La destreza que desplegamos en la generación de un cierto discurso, viene avalada por los años de continua lectura y estudio; pero sostengo, además, que principalmente, por el vínculo que este discurso mantiene con la construcción del yo y la identidad. Aunque esta sea -y así debe ser para bien de todos- dinámica, es necesaria
No sabemos qué hacer, ni cómo manejar viejos términos que tienen reminiscencias de épocas anteriores y que, por ello, nos parecen despreciables. La palabra espiritualidad, por ejemplo, remite a muchos a los lazos religiosos impuestos durante años en el Estado Español; nos cuesta disociarla de esta connotación y apercibirnos que de forma genérica significa: conjunto
Considerando que la ética no parece tener cabida en el juego político, se ha intentado perfilar con más precisión de qué se ocupa estrictamente la ética y de qué la política. Con este objetivo sea llegado a establecer que la ética es la reflexión sobre las decisiones y la política sobre las acciones. Personalmente discrepo,
“Solo se vive una vez” reza el dicho, seguramente porque tenemos de sobras.
El silencio se impone, a veces, por la necesidad de dedicar el tiempo a otros menesteres. Y ese lapso de presencia, en lugares no habituales, dejándote envolver por la tremenda ternura y pureza de un bebé, cuyo cuerpecito lucha por seguir respirando, te derrumba, desarma, noquea y tiene un efecto catártico al que no quisieras
El tiempo debe seguir su curso inalterable, mientras lo que sentimos que acontece lo desencaja porque no tiene cabida tanto en tan mínimo instante. Así, nos atropellan y desbordan, un huracán de sucesos que ya no discernimos si son ciertamente hechos, o emociones sustanciadas. Parecemos náufragos en un mar turbulento y túrbido que no es,
Isaac lleva la impronta del sacrificio en la frente, por voluntad divina, caprichosa y exigente al demandar el filicidio como condición de lealtad. A eso lo denominaría esclavitud, ceguera y anulación del juicio. Pero el nombre de Isaac quedó emparentado con la figura del que se sacrifica para ligar con fidelidad, para crear lazos inquebrantables
La transgresión de lo normal, puede resultar aparentemente de lo menos transgresora. Mantener el matrimonio, cuando la norma es romper las relaciones duraderas, por ejemplo. Algo así inicia ZiZek su «Problemas en el Paraíso», idea sugerente para hacerla extensiva a otros ámbitos.