El escándalo puede aventurar la decadencia de las costumbres o la imperiosa necesidad de modificar y flexibilizarlas.
Desprotegidos e inermes nos lanzamos al mundo, como quien se estrecha en los brazos de su madre, confundidos por aquello de la madre tierra e ignorantes de que es la que nos cubre gustosa en el sepelio que nos consuma.
Me altero y re-altero con cada neurona de tu sistema motor que siente impulsos y reacciona, porque se transforman en finísimas agujas que rozándome me llevan reiteradamente a ti. Y, aunque no parezca ortodoxo, me sublevo junto a lo más hondo de ti que -intuyo se da de puñetazos contra nada- conforma lo más tierno, inocente e infantil
Una cicatriz del pasado es un episodio que dejó de supurar dolor, siendo una señal o impresión que resta en el ánimo por algún sentir. Pero no hay que olvidar que son heridas bien curadas, cerradas. El sufrimiento proviene de las llagas añejas o recientes cuya descarnada sangre borbotea sin límite, ulcerando con cada escozor
La ciencia y la tecnología siguen siendo los saberes mitificados en nuestra sociedad. Aunque solo sea, porque proporcionan directa o indirectamente las herramientas privilegiadas para el lucro de muchas industrias y multinacionales, que a su vez y “desinteresadamente” pueden financiar proyectos de investigación para el avance de estos saberes. Es apropiado no olvidar que la
La sagacidad, siendo necesaria, no es hija de la bondad.
Un día como otro acostumbra a ser un motivo de olvido.
El lenguaje desnuda lo más absurdo de nuestro pensar. Cuando, por ejemplo afirmamos no quiero nada, estamos diciendo en realidad quiero algo, porque si nada no es querido por mí, la única posibilidad es que lo sea algo. En este laberinto lingüístico, acabamos dudando de nuestro propio pensar y esto nos lleva a escudriñar con
El viento gélido, amenazante que se filtra por orificios anónimos y nos repliega temerosos a ocultarnos en recodos inauditos de la casa. Casi como si la voluntad fuese desaparecer y dejar de sentir este episodio terrorífico que evoca pavores internos. Nos recubrimos con batas, mantas y aun así nos adentramos en el oscuro hueco de
La infancia se ha resquebrajado en un mundo tan laxo que ha ido difuminando los límites que identificaban y diferenciaban unas realidades de otras. Nada es propiamente algo en sentido fuerte, pero a su vez es relativamente otro. Los que antaño fueron infantes, seres ingenuos que iban paulatinamente descubriendo el mundo, y con ello abandonando