No actuar es inhibirse de interferir en lo que sucede, por voluntad propia. Es por tanto, una decisión que acarrea consecuencias de las que somos tan responsables como si hubiéramos actuado. Por ello cuando asumimos el rol de observador ante un hecho de maltrato o de injusticia flagrante, nuestra no intervención no nos exime de
Etiqueta: Culpa
La amenaza del castigo disuade, el atisbo de la culpa angustia.
Allá donde no cabe la compasión, porque no hay perdón posible, asoma sibilina la culpa del desprecio. Como si en algún recóndito lugar yaciera toda la pena, a borbotones resguardada, la que debería pertenecer al despreciado que nunca sintió, y la que hierve en quien cree no encontrar lugar, hoy, para el perdón.
La culpa viene provocada por una acción u omisión que genera un daño a otros y por el cual sentimos ser responsables. Es más perniciosa cuanto más opera a un nivel inconsciente y nos hace actuar para reparar el supuesto daño seamos o no los causantes. Lo cierto es que nos sentimos responsables de un