En este Estado, los ciudadanos al ser tratados como títeres ninguneados poseen la legitimidad de rebelarse por incumplimiento del contrato social, ese implícito que lega poder y parte de la libertad a las Instituciones. Pero, siendo pragmáticos, una rebelión que no esté orientada a la restitución de un poder político que garantice los derechos básicos,
Autor: Ana de Lacalle
Nos hallamos enredados en una telaraña de confusión en la que la memoria sesga los hilos que podrían dar sentido y posibilidad de hilvanar algún relato. Miedos, desconfianzas, un agudo aguijón que envenena toda la amalgama de emociones, como si éstas hubieran sido generadas desde la falsedad de todo cuanto creemos que nos es ajeno
El intento reiterado no garantiza el logro, pero –y por reminiscencias kantianas- nos hace dignos de él.
a través de La Levedad Clica para ver post de marzo 2015
Cuando “pagan justos por pecadores” se difuminan los límites entre el bien y el mal, pero acaso sirva tal despropósito para replantearnos los problemas éticos desde una perspectiva diferente: la cuestión sobre lo bueno y lo malo no se resuelve con criterios absolutos desarraigados del contexto, ni además su identificación y práctica tiene que ver
Nuestros mayores se forjaron en un contexto de represión dictatorial, cargando con la herencia de una guerra que no se zanjó por pactos ni contrapartidas. Crecieron en las cenizas de los vencidos, acatando la voluntad de los vencedores. Y ese humus les fortaleció en la lucha durante la denominada transición democrática. Por eso hoy, curtidos
Hay desencuentros que nacen incluso antes de ser concebidos, desde el instante en que la niebla interna de uno se expande sin remisión a cualquier otro.
Originalmente publicado en FILOSOFIA DEL RECONOCIMIENTO:
En esta sociedad del instante, la rapidez y la eficacia donde simultáneamente se produce una falta de Trabajo para un sector importante de la población, está teniendo lugar un fenómeno paradójico, casi antitético que agudiza aún más la Sociedad dual de la que se viene hablando. No estamos, ya…
Originalmente publicado en FILOSOFIA DEL RECONOCIMIENTO:
Inhibiendo al mundo, podemos deslizarnos como culebras entre los resquicios de su lentitud, para advertir la ubicación subrepticia que se muestra como propia, tras el fracaso reiterado de transitar por un hábitat que no podemos apropiarnos.
Podemos atravesar el invierno más crudo jamás conocido, pero no hay circunstancias que legitimen tiranizar, precisamente, a los que te arropan con su desvencijada manta.