Una hiedra es un amante excepcional si se reclina en la cadencia de cada tempo.
Autor: Ana de Lacalle
Un delirio camaleónico es indetectable en un relato vital, lo cual evidencia que como síntoma de sufrimiento no siempre es esperpéntico pero que tal vez es más recurrente de lo que suponemos.
El pesimismo no es hoy una actitud elegida, es una constatación realista del mundo en el que vivimos. No hay pues, pesimismo. Por el contrario, el optimismo es una fuga hacia delante de los que viviendo bien, no quieren ver el mundo desde sus raíces.
No hay deidad que pueda otorgar el perdón a la humanidad, porque si la hubiera sería el primer gran pecador por omisión. El respeto a la vida ajena y a su dignidad está muy por encima de la atrofiada libertad de ningún sujeto.
Llega a mis manos, a través de las redes sociales una fotografía –que no reproduzco por desconocer su fiabilidad en cuanto a su origen- de una niña de entre tres o cuatro años que abraza protegiendo a su muñeca y tapándole los ojos como evitando que sea testigo ocular de lo que está aconteciendo
Oscilamos entre la crispación y el desencanto frente a las acciones del poder político, pero carecemos de la rotundidad de la acción sostenida, bien pensada y corrosiva. La decadente pasividad nos lleva al conformismo y a ceder esos derechos que permitimos nos sean arrebatados.
a través de Si puedo,¿debo? -ciencia y ética- Clica para ver post de noviembre de 2016
Hay momentos en los que todos querríamos estar a la altura de las circunstancias; por ejemplo, cuando se trata de acompañar y apoyar a quien antes -¡cómo mínimo!- lo hizo generosamente con nosotros. En otras ocasiones, consiste en imbuirse de la impostura social y someterse a lo políticamente correcto. Ahí, nadie debería querer estar a
Un cristal traslúcido tan solo revela sombras indescifrables que pueden entumecernos de pavor. Así es la vida, a veces, para un niño.
El interés por el otro se desmenuza paulatinamente tras descubrir que la máscara que luce no es propia, ya que ser persona, ocultando el yo, es legítimo siempre que la careta nos haga justicia.