Queriendo zafarnos de la presión del entorno, constatamos que, cuando ésta es explícita, nuestras acciones no son sino reacciones defensivas o violentadas por una coacción punzante que no nos deja indiferentes. Cuando esta intimidación se produce de forma velada e implícita, por el contrario, vivimos la fantasía de la acción. Finalmente, no hay acción posible,
Autor: Ana de Lacalle
He contemplado el alba en un horizonte lejano. Hoy, no fantaseo, ni rastreo poéticamente nada. Quizás, ese fenómeno convertido en cotidiano podría interiorizarse como una recompostura necesaria.
Leía un escrito anterior sobre lo subversivo en este blog. Hoy, en un contexto más incierto y desnortado, y mirando las cosas desde otra perspectiva, me atrevería a decir que no hay subversión posible. Y esto porque, simplemente, la subversión exige un orden, una norma, una pauta para alterar o trastornar y entiendo que habiéndose
Afirma Marina Garcés, en el pregón de la Mercè 2017, refiriéndose al atentado terrorista del 17 de agosto en Barcelona y Cambrils: “Todos llevaremos en nosotros una ausencia dolorosa, la de las personas que no volverán nunca más a Barcelona ni a sus fiestas, y junto a ellos, también, la de unos jóvenes de Ripoll
Paradójicamente se espesan los bosques entre tantos incendios y el mundo deviene un caos inescrutable.
Decidme una sola verdad y creeré que algo es posible
La realidad es esa tozuda invitada, a despecho de la voluntad, que siempre se presenta sin atavíos ni imposturas, para recordar a los asistentes al festejo, que se amagan tras una apariencia falaz para fingir celebraciones que no tienen auténtico motivo, ni lugar. Esa cascarrabias que se impone por la evidencia de ser.
No dispondremos de capacidad alguna que no hayamos ejercitado con ahínco. Ni de su práctica mediocre, ni por ende de su excelencia. Así, el arte no es nunca producto de un don divino o mágico con el que se nace, sino la obra de una exquisita sensibilidad pulida, esforzada, trabajada que una y otra vez
El amor es una osadía utópica para la naturaleza humana, cuyo espejismo satisface la urgente necesidad de acallar el vacío existencial.
“En rigor, la masa puede definirse, como hecho psicológico, sin necesidad de esperar a que aparezcan los individuos en aglomeración. Delante de una sola persona podemos saber si es masa o no. Masa es todo aquel que no se valora a sí mismo –en bien o en mal- por razones especiales, sino que se siente