La alegría es un acceso súbito de cántaros yendo a la fuente
Autor: Ana de Lacalle
Lo bello surge de la sensibilidad que genera emociones placenteras, lo siniestro de la que se irrita y produce emociones de rechazo y repulsa. Siendo la sensibilidad el anclaje de la estética, su reflexión debe aprehender las condiciones en que es posible una experiencia sublime.
Cuando hablamos de corrupción acostumbramos a referirnos, en las organizaciones especialmente en las públicas, a la práctica consistente en la utilización de las funciones y medios de aquellas en provecho, económico o de otra índole, de sus gestores –RAE- Sabemos que en estos actos corruptos participan también empresas privadas para conseguir concursos públicos o porque
“Tragarse la verdad engorda” aseveraba una paciente esquizofrénica, lamentándose seguramente de que no la dejaran expresar libremente su delirio. Otros creen que constriñe y oprime la mente, y luchan por su verdad con un fanatismo demoledor. Aún hay algunos que siendo dogmáticos, se entristecen de la ignorancia que abunda. Aunque delirar, solo la señora que
Debemos asumir que el hombre es un ser fundamentalmente paradójico. No hay comprensión posible sin esta premisa. Esto podemos observarlo no sólo atendiendo al humano como especie, sino cotidianamente en cada uno de los individuos que nos rodean y, si nos miramos al espejo, en ese otro yo que nunca queremos reconocer. Sobre esta dualidad
El flujo imprescindible de la memoria se detiene y nos deja siendo un presente conturbado, sin el rastro preciso de quién fuimos y cómo derivamos. Solo nos resta ser, con tanta actualidad que parecemos botados desde una nada impensable.
Un silencio puede ser el mensaje más revelador
Rabiar, vertiendo a chorros ira y cólera, cuando el alma desentumecida puede evacuar la furia encendida sanea y encalma la disposición para afrontarla. No se desborda de vesania el corazón por naderías, sino por un dolor insostenible por intenso, pero indiferentemente sostenido en el tiempo. Así se fragua un volcán de lava candente, que echa
“Un trozo de mi corazón” la primera novela de Richard Ford ha sido, finalmente, mi equilibrada elección para celebrar Sant Jordi o el día del libro. Un autor que deambuló por los retorcidos caminos de la indecisión y, sintiéndose mermado por la dislexia, tuvo poca confianza en sus posibilidades reales como escritor. Hombre introducido tardíamente
La oratoria debería ser un arte en el que se significaran los argumentos, no la puesta en escena, ya que la sofística es la marca por excelencia de nuestros tiempos.