Si cabalgo por metáforas apuradas y ávidas de ser imagen fiel de lo referido, no es porque disponga de palabras –mentira- es porque se me ha negado el uso excelso del lenguaje.
Autor: Ana de Lacalle
La publicidad de medicamentos es un contrasentido ante la idea razonable de que los fármacos deben ser recetados por los médicos, o como mucho, ante pequeños incidentes, asesorarse por el farmacéutico. Para esta práctica no es necesario que el público conozca en absoluto marcas ni medicamentos que no deben ser autoimpuestos porque no son inocuos.
Recubrirse las costras húmedas con una apariencia de normalidad es una exigencia de integración social, ya que la sociedad no acepta víctimas para que muestren sus secuelas sino para que las oculten. Es algo así como la historia del hombre epidérmico -de este blog en categoría relatos- que llegó a la conclusión de que el
Si la base sobre la que se construye la personalidad es una marea de confusiones, es propio que devengan otras tan arraigadas como las originarias. En esa barahúnda, el yo no posee una trama sobre la que sostenerse y vacilante deambula sin hallar reposo ni lugar propio. De ahí nacen desencuentros con los otros,
La amenaza del castigo disuade, el atisbo de la culpa angustia.
Quien ha sido abducido por un partido político, una religión o entidad similar no solo ha perdido su libertad sino su identidad como individuo.
El avaro rebosante de codicia y ambición se arriesga a una implosión sórdida, cuyos restos roñosos solo puedan ser incinerados. Hay quien revienta y sigue ajeno a su desintegradura, mientras los otros ojean las voladuras esparcidas. Será porque quien codicia tanto se anuló a sí mismo, absorbiéndose.
El reencuentro con amigos de los primeros años de juventud constituye un refrescante renuevo de la percepción vital. Ese soporte de generosidad, ajena a la familia, que se experimenta con la autenticidad de quien tantea los límites de la vida encajando las manos que no se desprenderán, reporta tiempo después la certeza de que hubo
La muerte tiene un efecto abrumador en los que se quedan. Sienten la culpabilidad de haber faltado alguna vez al difunto y la necesidad expiatoria de halagarlo, como si los espíritus fueran a pasarles factura. Así, los homenajes son formas de aliviar la angustia de los vivos porque ensalzan la figura del fallecido y con
La violencia es, en ocasiones, una reacción vengativa ante la ausencia de justicia social, otras una acción instintiva por falta de justicia interior. Siempre parece desatarse la tormenta violenta a resultas de un desequilibrio, de una escasez de armonía, de una justicia carente de equidad. Velar por la justicia en todas sus formas es proteger