La generosidad no cabe nombrarla, se despliega silenciosa como un aroma envolvente alrededor del otro. Al contrario, quien se jacta de ella parece querer arraparse como una sanguijuela, que aprovechando el equívoco dulzor del entorno, absorbe lo que es ajeno en lugar de desprenderse de lo propio.
Categoría: Anagramas
“Quien juega con fuego se quema” expresión de contenido metafórico, pero para mentes obtusas, caduco por su literalidad, debería reformularse, para mayor compresión de los arrogantes, tal vez en “El fuego quema indiscriminadamente”
Las descripciones simplificadas de un genocidio permiten distanciarnos de sus autores. Son tan malvados que no podemos ni imaginarnos haciendo lo mismo. Pero si tenemos en cuenta la terrible presión bajo la que actuaban, automáticamente vemos reafirmada su humanidad y eso es algo muy alarmante. Nos vemos obligados a contemplar la situación y a preguntarnos:
La distancia, que un sujeto interpone con un acontecimiento, modifica su percepción emocional, pero no la anula. Desestimamos la conocida frase de la distancia es el olvido. Este, en cuanto es buscado con plena conciencia, es por definición imposible, ya que olvidar es dejar de tener en el afecto o afición a alguien o algo,
Si los que son felices comen perdices, y los hay que sin ser felices han comido perdices, ¿qué podemos deducir cuando veamos a alguien comiendo perdices? Que todo es poesía. Fueron felices y comieron perdices. Pues vaya chasco.
Los buscadores son aquellos cuyo sentido vital es no cejar en el empeño de hallar lo inédito y lo ignoto Hábiles, buscadores, sin duda, de sentido cuyo contenido es inagotable. Ese es su más ilustre hallazgo.
El ajedrez es un arte, no un deporte, en el que la estrategia, posible gracias a una memoria privilegiada y un pensamiento lógico-espacial supino, dibuja realidades inexistentes con el solo movimiento de unas piezas.
Conforme la vida contituye un trazo rasgado con esfuerzo, las generalizaciones son verbalizaciones despersonalizadas y, por ende, agravios. Ya no podemos acomodarnos al «todos somos X», sin sentir nuestro proceder particular ninguneado; porque cuando la vida posee naturaleza propia y se ha singularizao no merece, por dignidad, ser sin criterio evacuada en el saco de
Los desaires ingratos que los hijos vomitan sin pudor ante el cuidado parental, son gestos desproporcionados de autoafirmación. La paciencia debe imponerse cuando esa voluntad de independencia es volátil, incoherente y tiránica, en ocasiones. Crecer es un desafío, durísimo de acompañar, en el que las expansiones y contracciones generan convulsiones en quien se desarrolla y
Discapacidad la padecemos todos, unos con carnet y otros sin él, la diferencia es que los no identificados tienen la oportunidad de reconocer en qué consiste su merma.