De niña me educaron según un patrón social que me anulaba. Levanté una cápsula a mí alrededor, empecé a jugar a fútbol, a chapas y cuando el desprecio tomó la disposición lingüística de “marimacho”, creí entender que mi rareza no cuajaba en el mundo. Hasta que la incursión en el ámbito intelectual nos situó a
Categoría: Anagramas
La expresión “lo que nos es dado”, usada a menudo en textos teológicos, me deja absolutamente perpleja, sobre todo cuando fuera de ese contexto se aplica para referirse a aquello con lo que nos encontramos en la vida. Admitamos su legítimo significado teológico. Pero no podemos en ningún caso aceptar que de forma extensiva se
Fingimos vivir como si fuera liviana la existencia, perforando el ánimo ajeno con una impostada sonrisa cuyo eco retorna “idad, idad,..” Y asumimos el éxito del engaño que nos motiva a perpetuarlo, incluso hasta haber perdido el sentido de dicha impostación. Es entonces, cuando se produce el silencio y la compasión ajena contemplando el esperpéntico
Existir como idea en la mente de otro no garantiza nuestra entidad. Más en un mundo donde fluctúan unos y otros buscando pertenecerse para sustanciarse. La correspondencia entre mundo y lenguaje fue otra quimera gnoseológica in extremis.
Descendemos de un tipo menudo de primates que habitaban en las ramas de los árboles. La evolución permitió que pasáramos de colgarnos de ellos a talarlos, e incluso, aunque su presencia parece ser condición necesaria de nuestra existencia, a convertirnos en su condición de posibilidad para ser, ya que definimos el espacio donde deben crecer.
De la misma manera que a raíz del caso Nóos brotó como de la nada una juez asegurando que aquello de que todos somos hacienda es un eslogan publicitario y nada más, surgirá del abismo un ser, igual de iluminado, revelándonos que eso de que la justicia es igual para todos es un cuento de
Pasarela de la Moda: Políticos, banqueros, empresarios, aristocracia y realeza entrando y saliendo de los juzgados con sentencias firmes de cárcel y en libertad provisional sin condiciones, mientras se resuelve su recurso interpuesto, por… ¿su cara bonita? O ¿quizás la justicia no es igual para todos?
Se puede malograr la vida con el sugestivo aleteo de una bien ornamentada mariposa, que despierte interés, popularidad entre los suyos, seguidores en las redes sociales y un instagram lleno de “selfie’s” con admiradores fugaces. Pero, ¡qué lástima! No vivir la trágica profundidad de los acontecimientos que van desvelando lo poco certero que tenemos. Así,
Hay un espacio repleto de lo incógnito entre los enseres de esa habitación que no eres tú, que no soy yo, aunque nos rodea y nos apercibimos girando la vista, por si en un vano descuido avistamos algo. Percibimos etéreos estímulos que no sabemos traducir, e intentamos conjuntamente retenerlos, para que ese instante nos permita
Ser realista, como actitud alternativa a la esperanza, consiste en no desplazar los motivos de la existencia en un porvenir incierto, sino en responder a lo acontecido de la forma más ajustada y benigna posible. Así, el realista no fantasea sobre lo que sucederá o desea que suceda, ya que esa estrategia se convierte a