Acompañar el llanto del otro es una habilidad que pocos poseen. Nos apresuramos a intentar que esas lágrimas cesen cuanto antes, a menudo por nuestra propia incomodidad ante ese tipo de expresión emocional. Aquí la cultura nos ha cercenado en gran medida, y hay que reconocer que más a los hombres que a las mujeres
a través de ¿Inmortales? Clica enlace para leer post de abril de 2016
Siendo humanos, demasiado humanos –me enamoró esta expresión nietzscheana- La ignorancia es atrevida, el conocimiento prepotente.
De hecho, sostenemos el peso de la realidad desde una existencia minimalista, que sin Dios, sin verdad y sin valores absolutos, renace a un tipo de vida sin muletas. Es decir, aquélla resultado de la voluntad de no conformarse con existir como los vegetales, sino de bordar un vivir con sentido propio. Solo así podemos
Te vi preso de una exagerada algarabía, como si un acontecimiento en sí pudiera reparar el desencaje de toda una vida. Pensé que tu optimismo anterior era impostado, una exigencia del guion, y el actual un espejismo propio de quien carecía de perspectiva alguna, y ahora cree que el horizonte se ha deslizado ante sus
a través de Sobre lo subversivo Clica enlace para acceder artículo escrito en marzo de 2017
Prever el advenimiento de tiempos peores ha sido juzgado como propio de pájaro de mal agüero. Aunque, actualmente sería prudente revisar el calificativo de quienes otean el horizonte y no auguran más que una decadencia empicada. Quizás no sean más que realistas honestos.
Fotografiarse para el fin que sea, crea una distancia entre el cuerpo reproducido y el propio que puede generar complacencia o repulsa. La primera es hija del orgullo, la segunda de la decepción pero ambas narcisistas.
Hay enigmas que lo son en base a nuestra ignorancia, otros por nuestra mermada naturaleza.
a través de La sociedad del espectáculo Clica el enlace para leer post diciembre 2015