Hace días que pisas erguido desplazándote solito por tu casa. Con ese afán de moverte y buscar, de hacer más de lo que podías, inventando desde tu autonomía formas de crecer a destajo. Todo un héroe en miniatura, de esos que nadie reconocerá nunca, pero que los que te queremos –por supuesto mamá y papá,
Categoría: Anagramas
Si no hay amago de regeneración, todo cuanto ha sido despiadadamente tratado será al fin malogrado. Pero, también se degenera quien malogra porque va despojándose de su naturaleza de humano para devenir un auténtico salvaje.
Queridos reyes magos, dejad de existir porque sois la pesadilla de los niños pobres –muchos hoy- y marginados del consumo. Sois una bofetada más a los padres que no han seguido el manual del perfecto consumista de éxito. Dejadnos en paz, ese es mi regalo
Dicen que el número trece da mal fario, será por esa suerte que no superaremos la maléfica cifra. Tras años andados, entre la ambigüedad, el miedo, el no reconocer lo acontecido, se imponían destellos de un querer no elegido, casi tropezado, junto con pasiones in crescendo que sugerían un desastre a evitar con todo el
Ese sonido grave de un viento que no cesa ya desde hace días, y repiquetea en las ventanas y puertas, se me antoja una severa advertencia, un recordatorio de que todos somos igualmente vulnerables y que nadie está a salvo de lo que no depende de él. Para los arrogantes que dormitan protegidos por el
Existen almas tangenciales que se cruzaran en un momento de la vida, sin más, otra paralelas que vivirán sin saberse, y otras proyectivas que, partiendo del mismo punto, se propulsarán manteniendo ese vínculo común que tal vez las mantenga unidas y autónomas.
Si conocer implica aprehender lo esencial de algo, es obvio que la cognición es una quimera en la medida en que la esencia, lo que ese algo es en última instancia no parece posible en un existente sujeto a cambios constantes. Vadeamos tanteando lo incognoscible.
Cuando nos interesa nos transformamos en frívolos ingenuos que, pasando como si fuesen charcos, por encima de todas las miserias y tragedias humanas, nos damos una tregua de realidad para celebrar ritos tribales que parecen reconfortarnos. Podemos sorprendernos de la solemnidad de quien no se va de fiesta porque le cuesta olvidar, pero con sano
Hay cuentos infantiles, como el Patito Feo, que tienen su enjundia, porque tras décadas de su creación mantiene una actualidad ardiente, diría. Es lo que denominaríamos un clásico, entendiendo que aquello en lo que profundiza es universal e imperecedero. Me sobrevuela el tan debatido problema del acoso escolar o marginación entre infantes y adolescentes. Pero,
Las intenciones no son más que idees deseadas, no actos plasmados y constatados, por lo que no se puede forjar una fe inquebrantable, en lianas de deseos indescifrables. Por el contrario, exigir esa confianza es demandar un acto infinito, que lo realiza quien a trompicones perece y fallece mientras vive.