Cuando nos interesa nos transformamos en frívolos ingenuos que, pasando como si fuesen charcos, por encima de todas las miserias y tragedias humanas, nos damos una tregua de realidad para celebrar ritos tribales que parecen reconfortarnos. Podemos sorprendernos de la solemnidad de quien no se va de fiesta porque le cuesta olvidar, pero con sano
Categoría: Anagramas
Hay cuentos infantiles, como el Patito Feo, que tienen su enjundia, porque tras décadas de su creación mantiene una actualidad ardiente, diría. Es lo que denominaríamos un clásico, entendiendo que aquello en lo que profundiza es universal e imperecedero. Me sobrevuela el tan debatido problema del acoso escolar o marginación entre infantes y adolescentes. Pero,
Las intenciones no son más que idees deseadas, no actos plasmados y constatados, por lo que no se puede forjar una fe inquebrantable, en lianas de deseos indescifrables. Por el contrario, exigir esa confianza es demandar un acto infinito, que lo realiza quien a trompicones perece y fallece mientras vive.
Se van reduciendo subrepticiamente los espacios en los que poder expresarnos. Todo decir nos compromete ante la presencia ajena de la que desconocemos su parecer y su proceder. Nos sentimos encapsulados, de facto, en un milimétrico ámbito de dicción y acción. Aunque todo puede ser una gran pesadilla hurgada por nuestra paranoica sensibilidad y aquí,
A veces cabizbajos, otras con la sonrisa de quien se sabe necesario, pero siempre dispuestos a encajar el exceso de rabia que nos asestan los hijos que se autoafirman y crecen. A veces dolor, pero nunca maldad en sus desaires, es una suerte de apoyo imprescindible que les cedemos con la entereza de ser padres.
Si reclamara olas suavemente acaecidas de silencio, tan solo rogaría sosiego y descanso, nunca la marcha de nadie que se halla en su propio lugar. Los humanos, tan ignorantes, debemos aprehender el misterio de conjugar la soledad ineludible y acompañar a los que amamos. Resulta aparentemente una contradicción, ese es justamente el misterio que se
Finaliza el año, por fin. Y seducidos por la magia de los números creemos que el cambio del último dígito de la cifra que representa este año, comportará una serie de cambios para bien. Esto más que fe, es pura necesidad. Nosotros establecemos una discontinuidad entre los dos años que alienta nuestra esperanza, pero tal
Amaia, has dado dubitativa y no sin algo de miedo tus primeros pasos suelta hacia los brazos de mamá, mientras papá inmortalizaba la escena emocionado para hacer partícipe al resto de la familia del gran acontecimiento. Ha sido un gesto valiente hacia el crecimiento de una pequeña con carácter y voluntariosa mujercita, que necesitará mucha
En cierto sentido un agravio exige para ser resarcido la oportunidad de expresar ante el responsable de tal agresión el malestar, el daño, y el mal sufrido. Quizás por la necesidad de visualizar cómo el rostro ajeno va empatizando y sosteniendo el dolor propinado, hasta sentir la necesidad, por la culpa punzante, de implorar
Publicado en mi blog Sobre la vida misma a través de Eubios versus Eutanasia