Se van reduciendo subrepticiamente los espacios en los que poder expresarnos. Todo decir nos compromete ante la presencia ajena de la que desconocemos su parecer y su proceder. Nos sentimos encapsulados, de facto, en un milimétrico ámbito de dicción y acción. Aunque todo puede ser una gran pesadilla hurgada por nuestra paranoica sensibilidad y aquí,
Categoría: Anagramas
A veces cabizbajos, otras con la sonrisa de quien se sabe necesario, pero siempre dispuestos a encajar el exceso de rabia que nos asestan los hijos que se autoafirman y crecen. A veces dolor, pero nunca maldad en sus desaires, es una suerte de apoyo imprescindible que les cedemos con la entereza de ser padres.
Si reclamara olas suavemente acaecidas de silencio, tan solo rogaría sosiego y descanso, nunca la marcha de nadie que se halla en su propio lugar. Los humanos, tan ignorantes, debemos aprehender el misterio de conjugar la soledad ineludible y acompañar a los que amamos. Resulta aparentemente una contradicción, ese es justamente el misterio que se
Finaliza el año, por fin. Y seducidos por la magia de los números creemos que el cambio del último dígito de la cifra que representa este año, comportará una serie de cambios para bien. Esto más que fe, es pura necesidad. Nosotros establecemos una discontinuidad entre los dos años que alienta nuestra esperanza, pero tal
Amaia, has dado dubitativa y no sin algo de miedo tus primeros pasos suelta hacia los brazos de mamá, mientras papá inmortalizaba la escena emocionado para hacer partícipe al resto de la familia del gran acontecimiento. Ha sido un gesto valiente hacia el crecimiento de una pequeña con carácter y voluntariosa mujercita, que necesitará mucha
En cierto sentido un agravio exige para ser resarcido la oportunidad de expresar ante el responsable de tal agresión el malestar, el daño, y el mal sufrido. Quizás por la necesidad de visualizar cómo el rostro ajeno va empatizando y sosteniendo el dolor propinado, hasta sentir la necesidad, por la culpa punzante, de implorar
Publicado en mi blog Sobre la vida misma a través de Eubios versus Eutanasia
Demandamos esperando recibir, al despertar la atención del otro. Sin embargo nuestra necesidad puede ser postergada en su satisfacción, al margen de que esta haya sido fruto de un reclamo. Esta frustración induce a no expresar ni pedir nada. El resultado puede ser el mismo, mientras que el ninguneo en la primera circunstancia se agudiza
En el deterioro de la materia constatamos el transcurso del tiempo y esta fugacidad carente de entidad que mencionamos por sus efectos empíricos se nos antoja ahora una abstracción mental, después una realidad de naturaleza no existente, aunque actúe sobre lo ente. En cualquier caso, un misterio metafísico más, con el que opera la física
Sospecho que en la distinción género/sexo (hay niños que tienen vulva y niñas que tienen pene) algo resulta fallido, y los errores de hoy explotarán en las generaciones venideras.