Hoy, día de los Inocentes para la cultura cristiana, debería ser un encumbramiento de los que auténticamente han padecido el mal sin merecerlo por gesto ni obra alguna. Pero, el vicio de tergiversar lo acontecido para ponerse al servicio del capital, lo ha transfigurado en una fiesta de mofa, burla y cinismo a costa del
Categoría: Anagramas
Decir que eres invisible para manifestar la insignificancia de tu ser y estar con los otros, siempre es una metáfora elegante pero dolorosa. Sin embargo, que en un acto ritual todos reciban a la par, menos uno, puede resultar sin necesidad retórica un gesto de ninguneo. Quizás involuntario, un descuido, pero si tras eso se
Si un corazón acorazado, por una fácil y errada opción en la vida, se cree con derechos pero falto de deberes ajenos, no solo por miedo a decidir sometió y perdió el tacto de su palpitar, sino toda capacidad de conexión y empatía con lo otro. Su presente, la opacidad, que se extenderá linealmente como
Apostados en el preámbulo de un año que no se avecina nuevo –sino repetitivo hasta la saciedad- nos sostiene la resignación de haber asumido que las heridas son cortes raudos de cuchillas afiladas, pero que la profundidad de las llagas requieren tiempos cautos y pausados de cicatrización. Así, deseamos a quien corresponda –y la conciencia
Experimentar lo que intuimos, proporciona unas dimensiones de realidad tangible a lo vivido, que nos sentimos exigidos a realizarlo. No es revelación alguna, ni magia, tan solo una concurrencia de lo que tu reflexión te induce a intuir con las circunstancias que se dan en la existencia. Quizás adopte un perro.
Aquellos que hipnotizados por el poder de una idea que –como la de nación, una representación mental abstracta que no se corresponde con cosa alguna material existente- en ese estado de inconsciencia sienten trascender la historia misma, corren el riesgo de anteponer la idea a la vida humana. Solo deseo hacer algunas consideraciones: – Las
Síntesis: la intensidad de la autoconciencia exige, para mantener la existencia, la dignidad de la vida y, como condición necesaria de ésta, el sentido. Antes es imprescindible que se den otras condiciones básicas de vida propiamente humanas. Pero, una vez conquistadas estas, ¿es digna, merece ser vivida, una vida sin sentido ni propósito alguno? Aquellos
Si entre miradas, se nos desvaneció el pálpito que nos entrelazaba, no fue la mala fortuna, ni las adversas circunstancias, sino un cúmulo de cobardía atenazando las ganas, y un conformismo absurdo que nos somete a sobrecargar con falacias.
Era tenue y lánguida la resonancia de los recuerdos al renacer del sueño que, sin embargo, difería abruptamente con un regusto ácido carente de imágenes legitimadoras. Ese resabio la regresaba reiteradamente a esa vaga reminiscencia, inconscientemente, contra su voluntad, como si hubiese una perentoria necesidad de hallar la fantasía que matara el regusto que perforaba
¡Qué deseo desatado de vociferar lo que intuyo velado y verosímil! ¡Qué poca convicción de que lo intuido sea verídico! Al menos más que una paranoica sospecha de lo demoniaco que serpentea por lo acontecido, y no carezca yo, de capacidad absoluta, de apercibirme de lo que realmente hay tras el transcurrir escabroso.