La noche selló una puerta que aún no ha sido vulnerada, entre los balbuceos angustiosos de unos padres que aguardan el regreso, ante el que fingirán normalidad, de quien vuela acaso por volar.
Categoría: Anagramas
Desconfío de aquellos que han luchado por la libertad y, llegado el momento de ser ejemplares, pretenden imponerla. Siendo la libertad política un marco legal de elección autónoma, y no una asimilación de la ideología de los libertadores, no cabe otra manera de conquistarla que aceptando la diversidad de pensamientos y obras.
“La muerte es un estado de perfección, el único al alcance de un mortal”. Sugerente observación de Cioran que puede ser aplicada tomando como perspectiva cualquier atributo. Pongamos, por caso, que la vida sea el estado de perfección, el único al alcance de los vivos. Siendo ambas aseveraciones creíbles, en cuanto la máxima aspiración de
“Tragarse la verdad engorda” aseveraba una paciente esquizofrénica, lamentándose seguramente de que no la dejaran expresar libremente su delirio. Otros creen que constriñe y oprime la mente, y luchan por su verdad con un fanatismo demoledor. Aún hay algunos que siendo dogmáticos, se entristecen de la ignorancia que abunda. Aunque delirar, solo la señora que
El flujo imprescindible de la memoria se detiene y nos deja siendo un presente conturbado, sin el rastro preciso de quién fuimos y cómo derivamos. Solo nos resta ser, con tanta actualidad que parecemos botados desde una nada impensable.
Rabiar, vertiendo a chorros ira y cólera, cuando el alma desentumecida puede evacuar la furia encendida sanea y encalma la disposición para afrontarla. No se desborda de vesania el corazón por naderías, sino por un dolor insostenible por intenso, pero indiferentemente sostenido en el tiempo. Así se fragua un volcán de lava candente, que echa
Escribir es una necesidad que al ser satisfecha puede generar arte o vómitos por compulsión. En cuanto, carencia exige su resolución y no es posible abandonar su práctica. Resta ser ecuánimes y otorgar el lugar preciso con respecto y elegancia. Pero también, el preciso reconocimiento cuando éste sea merecido.
Regalar un libro y una rosa, se me antojan como una ofrenda para cultivarse de elegancia, afecto y cordialidad. Nunca asumí la separación de una dádiva y otra en función del género, porque las mujeres también tenemos derecho a la cultura y los hombres a la sensibilidad. De esta forma, puedo prescindir de una rosa
Palpitamos el eco de lo que nos conmueve y su reverberación nos induce a indagar las oscuras razones que sitúan lo pernicioso en la cima del poder. Esa geografía social yace en la génesis de la injusticia y su perpetuación, unos la padecen, otros la disfrutan y algunos, los que palpitan por reverberación de la
Si cabalgo por metáforas apuradas y ávidas de ser imagen fiel de lo referido, no es porque disponga de palabras –mentira- es porque se me ha negado el uso excelso del lenguaje.