Mientras un individuo no se sustantive como sujeto de sí mismo, será voluble y susceptible de manipulación con una elasticidad inaudita.
Una vez ubicados en el abismo, no hay vertebración posible en cuanto no se halla más que la nada, ese no-ser que no puede, no fundamenta, no enraíza, no-nada.
Un rincón de una taberna deslucida, habitada por aquel al que no le pertenece ya lugar alguno, estando mientras esté sin ninguna conciencia. Esa es la derrota mísera y ostensible de quien no pudo con la vida.
Lo único que puedes hacer en paz, por decisión propia, en esta sociedad, es morir-a escondidas- porque estás autoeximido de velar por dónde caes muerto.
Te resguardas con más asiduidad en tu lecho, tu aliado y confidente. Él no guarda reproches oxidados, antes bien, es compasivo y ensalza la injusticia con la que te trató la vida. Fuera de él, el espejo de tu propia indiferencia y tu frialdad que ahora son las manos que te cuidan. Pero, a diferencia
La memoria es emocionalmente selectiva, pero deberíamos velar para que no fuese ideológicamente falseadora.
Caen y decaen las hojas de un árbol robusto ante las andanadas de un otoño oscuro que no minimiza su vorágine tempestiva. Y es que las primaveras relucen en verano, pero no puede ignorarse que el ciclo estacional desluce el tiempo con días negros, fríos que desazonan los espíritus instalados en eternas primaveras.
Dice el refrán que “no por mucho madrugar amanece más temprano”, pero ingenuos y, confusos por el tiempo interno, avanzamos la mañana para acelerar los días y con ellos los acontecimientos que deseamos descifrar con impaciencia. No hay mayor sufrir que la incertidumbre postergada reiteradamente, que no permite asentar el dolor sobre un motivo definido.
Los Premios se otorgan como reconocimiento de la calidad o el merecimiento de alguien en el ejercicio de una determinada actividad. El prestigio de un Premio determinado depende de aquellos a los que ha concedido ese reconocimiento a lo largo del tiempo. Por eso, hay premios que han perdido su prestigio y su autoridad para
No caben largas disertaciones argumentadas dirigidas al entendimiento que parece haber sido derrotado. Porque cuando los motivos yacen en las emociones ni hay encuentro posible, si estas son contrapuestas, ni diálogo que como el término apunta es asunto del Logos, la palabra como pensamiento y posibilidad de la razón. Por ello, reclamar diálogo es acto